Kicillof participó de una reunión virtual con empresarios por el día de la Industria y desde allí expuso aun más las diferencias con su par porteño.
El permiso para realizar actividad física al aire libre fue una de las razones de los primeros cruces entre los dos distritos más afectados por el coronavirus.
El gobernador bonaerense también había criticado que se reclamara tiempo atrás por el regreso de deportes individuales como el golf: "Angustioso es que se te muera un familiar, no dejar de jugar al golf", llegó a cuestionar Kicillof.
“No imagino como hubiera sido esto con gobiernos que no tuvieran a la producción y al trabajo como núcleo de su preocupación. Esa ideología fue central para ver qué hacíamos durante la pandemia, con un Estado presente y una sociedad solidaria, con una prioridad en la salud y en la vida, pero también en la producción y el trabajo”, apuntó en la misma línea crítica.
“Sería psiquiátrico ignorar que vivimos en un mundo que se volvió más hostil, donde el solo hecho de respirar nos puede enfermar y eventualmente matar”, agregó.
Kicillof insistió en la necesidad de pensar en la pospandemia: "Los invitamos para que vayamos de la mano. No hay conflicto entre el sector privado empresarial y el Estado. Falta menos para terminar esta etapa tan especial y no queremos esperar hasta el último día para recién ahí diseñar los programas y trazar las líneas", sostuvo.
Al elogiar a los industriales por los esfuerzos que realizan durante la pandemia, Kicillof destacó que se logró "poner a trabajar ni bien se pudo, lo máximo posible".
Kicillof envió un mensaje de gratitud a los empresarios que lo escuchaban de forma remota: “Estoy orgulloso y agradecido con la industria provincial. Tienen que saber ustedes que en estos meses le hemos dado de comer a todos los argentinos a través de la producción de alimentos. Y mas que eso porque también exportamos alimentos de industria nacional”.
En el tramo final de su discurso, el mandatario provincial destacó todo el trabajo que se hizo para que la industria se reactivara: “Hemos hecho miles de protocolos, en un trabajo contra reloj y de noches sin dormir, para que se pueda volver a trabajar con la tranquilidad de que no enviábamos a nadie al contagio o a la muerte tomando estas decisiones”.
“Tenemos una enciclopedia de protocolos para ver cómo hacíamos, en medio de esta calamidad, para lamentar pocos contagios en términos relativos, en nuestra actividad industrial y comercial, porque qué sentido tiene producir si no se puede vender. En condiciones absolutamente adversas, con el pulso débil pero con vida, hemos podido sostener la actividad productiva en la provincias de Buenos Aires”, destacó.