“Había salido a correr. Tenía auriculares, ropa deportiva y llevaba una pequeña botella con agua cuando la hallaron muerta”, precisó una fuente cercana a la causa a diario El Tiempo. Al parecer, en el camino se cruzó con un grupo de seis perros y el ataque fue mortal.
El informe de los forenses determinó que la muerte de Gaspani fue “rápida y traumática”, a causa de las múltiples lesiones provocadas en todo su cuerpo por los animales que la atacaron. Mordidas que en algunos casos fueron “penetrantes” y “en otras desgarrantes”.
“La causal de la muerte es una mordedura en el cuello, de un perro grande. Esa fue la mordedura vital y le provocó a la mujer un paro cardiorrespiratorio traumático”, concluyeron los peritos.
Ahora, la Justicia de Azul evalúa imputar por “homicidio culposo” a la dueña de los animales. Según informaron los medios locales, durante un allanamiento en la casa de la mujer descubrieron a varios perros enterrados en el jardín y se cree que ella misma los envenenó después del violento ataque a la docente.
Solo dos de los perros permanecían con vida y fueron retirados del lugar por personal de Bromatología. Ambos tenían en sus pelajes manchas rojizas que se presume serían sangre de la víctima.
El dato que llevó a los investigadores a la casa donde se encontraron varios perros envenenados lo aportó la misma pareja que había encontrado el cuerpo de la víctima. De acuerdo a su declaración, vieron a una mujer llamar desde una casa vecina a los tres perros que todavía seguían sobre la profesora, y los animales le obedecieron y se fueron con ella.
Después, el hijo de la vecina mencionada alimentó la hipótesis al afirmar que su mamá solía adoptar perros que encontraba abandonados en la zona y que tenía en su casa varios animales.
La causa fue caratulada de manera preventiva como “Averiguación de causales de muerte”.