Desde el 3 de mayo, el canciller Felipe Solá no encontró reemplazo para Ferrari en un destino que resulta crucial para la Argentina por el vínculo histórico con ese país y económico.
Además, es un destino importante por la amistad entre Alberto Fernández y el premier Giuseppe Conte.
Pero Solá sí se interesó más en la embajada en el Vaticano, donde Fernández eligió para el vínculo con El Papa Francisco a María Fernanda Silva, quien desde fines de abril quedó en la representación nacional ante la Santa Sede.
La representante argentina fue autorizada a viajar por el canciller Solá en un vuelo de Alitalia que llegó a Ezeiza para repatriar italianos.
En ese contexto, quien sonó fuerte para ocupar la embajada italiana fue Gabriel Mariotto, ex vicegobernador de Daniel Scioli en Buenos Aires y ex director de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA).
Pero lo de Mariotto duró poco y desde el propio Gobierno terminaron desmintiendo la versión.
También se habló de Roberto Carlés, el candidato de Cristina Kirchner para reemplazar a Eugenio Raúl Zaffaroni en la Corte Suprema.
Resulta insólito que la embajada en Roma se encuentre sin embajador hace ya más de un mes, y sin candidato a ocuparla. Ante las críticas, desde Cancillería aseguran que "el tema no ha sido resuelto por el contexto de pandemia que se está atravesando".