En esa línea, este medio pudo saber que el Secretario de Relaciones Exteriores de la Cancillería, Pablo Tettamanti, fijó su posición y dijo que: “no corresponde a ese organismo tomar una decisión sobre el informe de la Alta Comisionada de la ONU Michelle Bachelet presentado al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, y por lo tanto no estaba previsto en modo alguno que hubiese un pronunciamiento".
"Tampoco era el ámbito para que las delegaciones se pronunciaran sobre ese reporte sino antes que nada reaccionar eventualmente con algún comentario sobre la presentación que se hizo”.
Tettamanti aclaró que “en ese contexto la delegación argentina tomó la palabra e hizo algunos comentarios sobre la presentación que se recibió, comentarios que más allá de las precisión o no del lenguaje en modo alguno puede o debe ser interpretado como un rechazo al informe, palabra que no fue utilizada en momento alguno por nuestro representante en la OEA”.
“Los informes de los DDHH están siendo considerados en estos momentos en la sede la ONU en Ginebra. Está previsto que las resoluciones del Consejo de DDHH se tomen entre el 5 y el 6 de octubre. La Argentina está trabajando activamente en el seguimiento de toda la agenda incluyendo las resoluciones que tienen que ver con estos informes, elevados uno por la Alta Comisionada y el otro por los expertos independientes”, añadió.
El funcionario puso de relieve que “en la sesión de ayer del Consejo Permanente de la OEA, convocado de modo extraordinario en Washington, el objetivo era que los expertos independientes presentaran la experiencia que habían tenido en la confección de este informe”, al tiempo que reiteró que “una vez más la posición argentina con respecto a la situación en Venezuela es seguir apoyando la necesidad de que se restablezcan plenamente las instituciones democráticas, tener en cuenta la situación de la población, su sufrimiento, que ha generado una importante emigración de venezolanos que son también síntoma de una causa y que esa causa hay que tratar de revertirla, y que la situación económica no puede ser agravada por acciones que se puedan tener desde países terceros”.
“En simultáneo, en consecuencia con la tradicional posición argentina sobre DDHH, nuestro país entiende que el Gobierno de Venezuela tiene responsabilidad en el pleno respeto a los derechos humanos e incluso en hacer todo lo que está a su alcance para hacer que no sean violados ni por la acción propia ni por la acción de otros, y hemos manifestado -al igual que el Grupo de contacto del que formamos parte hace pocos días- nuestra gran preocupación por las graves violaciones de los DDHH que se reportan tanto en el informe de la Alta Comisionada como en el de los expertos independientes, y trabajamos con el Grupo de Contacto para fomentar en Venezuela elecciones libres, justas y creíbles”, concluyó Tettamanti.