Consultado en C5N por la situación de los países de la región y si gana Estados Unidos en esta división, dijo: "No soy ingenuo pero tampoco tan conspirativo. La debilidad de las democracias se debe más que nada al enfrentamiento fenomenal entre una parte y otra del pueblo.
Creo que hay una derechización de las elites y miedo a un mundo, que puede ser que venga, en el que no sabemos cómo van a hacer nuestros hijos para vivir y con una diferencia bestial. Un mundo de mierda y de muros si no cambia".
"La clase media se ha derechizado en América latina y también en la Argentina", advirtió.
" Lo que me pregunto como canciller y como miembro de este gobierno, porque además tengo dentro de mis funciones aumentar las exportaciones del país, concretamente, es: ¿hasta dónde está dispuesto todo el mundo a poner el hombro? Argentina ya salió una vez, en el 2002, pero ahora los trimestres muestran que todos los países del mundo andan igual o peor. Es decir, ya no estamos en un mundo que nos va a demandar y comprar. Es un mundo más difícil más allá de que hay un aumento de los commodities. No es 2003-2008.
Además, hay cifras del 2004 y 2005 que eran fotografías malas pero había una enorme esperanza en el futuro.
Hoy, el principal problema que tenemos es la grieta y la negación tremenda (de donde venimos) que causa la pandemia", cerró.
Recordemos que la Casa Rosada esperaba contar una parte de lo que restaba del préstamos del FMI -recordemos que de los US$57.000 millones, se desembolsaron US$44.000- o los derechos especiales de giro al 0% y nada de eso ocurrió.
Eso explica el endurecimiento del cepo.