En un comunicado, la APOPS denunció los presuntos casos de COVID-19: “A los tres casos de UDAM (Unidad de atención móvil) se sumaron (...) tres casos más en UDAT (Unidad de atención telefónica) Metropolitana, incluido el primer afiliado a nuestro gremio”.
En declaraciones con El1 Digital, Leonardo Fabre, secretario general de la APOPS, detalló los motivos de la medida: “Ya veníamos con una medida invisible, pero que se venía produciendo. De hecho, la ANSeS está funcionando con entre el diez y el 15 por ciento de trabajadores, y más en estas zonas. Más allá de nuestras advertencias, lamentablemente, la directora ejecutiva insistió en mandar camionetas a las zonas más peligrosas de circulación del virus, y tuvimos seis compañeros con COVID-19 en el día de ayer (por el lunes)”.
“Ya veníamos teniendo algunos casos, pero era más bien esporádico y, ahora, se están analizando algunos más, lo que nos llevó a tomar decisiones gremiales en una situación totalmente especial”, agregó.
Sobre los casos, Fabre precisó que “estos seis casos se produjeron en lo que nosotros llamamos la UDAM, en las camionetas que van a los barrios. Los primeros casos fueron en la Villa 31, en Capital Federal, y ahora se produjeron en Merlo y San Miguel. Esto fue avisado por nosotros, sabíamos que iba a pasar, porque es lógico que pase. Y la administración no nos escuchó”.