El DNU prohíbe “efectuar despidos sin justa causa y por las causales de falta o disminución de trabajo y fuerza mayor” por 60 días más, es decir hasta fin de septiembre, y también “efectuar suspensiones por las causales de fuerza mayor o falta o disminución de trabajo”. Al igual que en las anteriores ocasiones quedarán exceptuadas de la prohibición las suspensiones acordadas con el sindicato correspondiente.
Según datos del Ministerio de Trabajo, en abril -el primer mes completo de cuarentena- se registraron 186.000 trabajadores menos en relación marzo, “la caída mensual más alta desde el comienzo de la serie en enero de 2012”.
A su vez, en el marco de las suspensiones acordada entre la CGT y la Unión Industrial (UIA) para los sectores afectados por la cuarentena, 60.000 empresas suspendieron a 715.000 trabajadores –el 12% de los asalariados del sector privado- con una reducción de hasta el 25% sobre los salarios.
En el Gobierno consideran que esa pérdida de puestos de trabajo sería superior si no se adoptan medidas como éstas y no estuviera vigente la doble indemnización para los despidos sin causa. Atribuyen la caída del empleo a que las empresas no reponen el personal que renuncia o se jubila y a los "retiros voluntarios".