Horas más tarde de conocida la resolución, el mismo Dietrich salió a referirse sobre su situación:"Esta causa es totalmente política. Lamentablemente, lo que busca un sector del kirchnerismo es instalar que somos todos iguales, como en las fortunas que son imposibles de explicar para muchos exfuncionarios. Para ocultar eso, quieren convencer a la sociedad de que todos los políticos somos corruptos y robamos. Hicimos esto cumpliendo las leyes", resaltó en declaraciones recientes para A24.
El ex ministrose defendió al señalar que "nuestras licitaciones fueron transparentes, combatiendo negociados y kioskos" y que el gobierno de Cambiemos "terminó de e cerrar un problema gigante que nos había dejado el kirchnerismo, un contrato que había quedado incumplido con las dos concesiones viales que existían hace muchos años".
A fondo en su cruzada contra el Frente de Todos, remarcó: "Hay una búsqueda del kirchnerismo que busca igualarnos; es imposible esconder los bolsos con millones de dólares, los aviones, los barcos, los campos, a los empresarios amigos que se hicieron millonarios, y la única manera es este mensaje que buscan plantear de que somos todos iguales para que la gente descrea de la política, por eso hay causas espejos, está Vialidad Nacional y ellos responden con la suyas, pero acá no hay nada que esconder y es parte de la frustración que ellos tienen".
Con respecto a la renegociación de la concesión de peajes por la que se lo investiga, indicó: "Fue un acto público, todos tenían la información al respecto. El proceso de renegociación había empezado hace tiempo. El gobierno anteriormente se había comprometido a terminarlo, para renegociar el contrato. Nosotros continuamos ese proceso, que estaba en enero de 2015 [cuando aún gobernaba Cristina Kirchner], y en febrero de 2016 [después de la asunción de Macri]. Nadie tenia más información, ni ninguna información privilegiada. Estas son empresas que cotizan en bolsa, y las acciones de compraventa las puede hacer cualquier persona".
Al ser consultado si sabía de la relación de una de las concesionarias con Macri, sostuvo que era "algo de público conocimiento y legal" y precisó: "La familia Macri era accionista desde 1994 de AuSol, tenían más del 30% y se fueron desprendiendo. Cuando asumimos eran dueños del 7%, un porcentaje mínimo. Eso es 2,34% de los votos, no tenían participación del directorio ni en la toma de decisiones. Ellos en mayo de 2017 tienen este desprendimiento y fue a fines de ese año la conclusión de renegociación de la concesión que venía de gobiernos anteriores en cuanto a su metodología".