Al momento de ser interceptado llevaba un arma de fuego, según fuentes de la investigación, de calibre 32.
Dimitri Amiryan, la víctima, iba con dos amigos, tenía 47 años y murió desangrado en el hospital Fernández.
“Tenemos un sector de la población que ha atravesado una historia de desatenciones y maltratos que lo terminan llevando a un camino sin salida; hay que atender la situación de estos jóvenes desde muy diferentes ángulos”, dijo la ministra en declaraciones al canal América 24.
En el mismo sentido, argumentó que “no solo con la sanción legal, sino con políticas que prevengan este tipo de perfiles en algunos jóvenes, porque no debemos estigmatizar y generalizar ni creer que todos los jóvenes son pasibles de convertirse en victimarios”.
Y aclaró: “No es una cuestión de ideología, sino de dar intervención a los poderes públicos” y pidió “respetar los poderes del Estado”, ya que “cuando se comete un delito se da intervención a la Justicia y establece los pasos de las fuerzas de seguridad”.
La víctima había salido de su casa en el barrio porteño de Núñez para realizar su circuito habitual de ciclismo.
Al llegar al cruce de las calles San Martín y Madero se topó con al menos tres delincuentes que intentaron robarle la bicicleta.
Según algunas versiones, el ciclista se resistió al robo y uno de los delincuentes lo fusiló de un solo disparo.