A ese marco se le sumaron iniciativas del oficialismo para desplazar al actual procurador interino, Eduardo Casal, y para reformar la carta orgánica del Ministerio Público Fiscal.
A través de un comunicado de prensa firmado por la Junta Ejecutiva Nacional de la Coalición Cívica, Carrió planteó que es necesario “un gesto institucional exento de especulaciones políticas en días de tanta desconfianza en la República y las instituciones".
“Este gesto tiene que ser salir de las pequeñeces personales”, planteó la fundadora de Juntos por el Cambio. Y pidió expresamente que la oposición avale la designación del procurador prestando el quórum especial que necesita el Congreso para avanzar con la nominación propuesta por el presidente Alberto Fernández.
“En la historia se juega con nombre y apellido, como con la corrupción. A la Coalición Cívica no la va a atropellar la historia por mezquindades personales y especulación. Si no lo hacemos vamos al régimen de Maduro”, completó.
Días atrás, Rafecas insistió en que sólo aceptará el cargo si su designación se produce como lo estipula la ley actualmente: con 2 tercios de los votos del Senado.
La aclaración -que ya había dejado trascender anteriormente- responde a la posibilidad de que la carta orgánica sea reformada para que el jefe de los fiscales sea refrendado con una mayoría simple, con la que le oficialismo cuenta holgadamente.
"Que el cargo de procurador deje de ser vitalicio para pasar a ser temporario no debe modificar la exigencia de mayoría calificada en el Senado", dijo hoy Rafecas. "Mantengo mi postura: si se modifica esa exigencia, yo no estaré dispuesto a asumir el cargo", advirtió.
Alberto Fernández creó, hace tres meses, un consejo consultivo al que le encargó que dictaminara, entre otros aspectos, sobre el Ministerio Público. El Presidente le encomendó un análisis que incluyera "la conveniencia, o no, de modificar el actual régimen legal de designación de sus titulares y la posibilidad de que sus mandatos sean temporarios". Esa comisión debe presentar el resultado de su trabajo el mes que viene.
Sin embargo, en paralelo, el kirchnerismo convocó en el Senado a la Comisión de Justicia para discutir la modificación de la ley orgánica del Ministerio Público Fiscal. La idea es empezar a debatir dos proyectos presentados por los senadores de la oposición Martín Lousteau (UCR-Capital) y Lucila Crexell (Interbloque Federal-Neuquén), que limitan la duración del cargo del procurador -que en la actualidad es vitalicio- a cinco años (Crexell) y a seis años (Lousteau).
Pero por la sospecha de la oposición de que el kirchnerismo busca abrir la puerta, de este modo, a un debate sobre los requisitos para nombrar al nuevo procurador, cuando no tiene los dos tercios necesarios para el acuerdo de Rafecas, se retiraron los proyectos.