La idea del mandatario nacional es, que desde el Poder Ejecutivo envíen esta misma semana los borradores de al menos tres proyectos para que el Congreso lo pueda debatir en comisiones y se pueda convocar a una sesión antes de que termine enero, probablemente el 29 de enero.
En la reunión de hoy, además de Fernández, Kirchner y Massa, participó también el jefe de Gabinete Santiago Cafiero.
Massa y Máximo le hicieron saber al Ejecutivo que será difícil contar con el número de Diputados para sesionar, porque todos "están en sus provincias", es decir, de vacaciones de verano.
Por supuesto, Alberto Fernández sabe que la ausencia de Diputados en plena "crisis económica" no le favorece para nada, sobre todo en lo que a su imagen refiere y las repercusiones en la opinión pública, que durante el primer mes de gestión han exigido al oficialismo "que se vean" los esfuerzos de la clase política.
Así las cosas, y con Alberto F presionando desde la Rosada, ahora está manos de Massa, Kirchner y los referentes de la oposición, poder hacer presencia en el Congreso antes de que termine el mes para debatir los temas claves que el Gobierno necesita para seguir su curso.
Entre los proyectos más importantes, figuran: el proyecto de ley para modificar el régimen de jubilaciones de privilegio que perciben jueces y diplomáticos; la iniciativa para crear el Consejo Económico y Social y el texto de la reforma judicial. Sin embargo, ninguno de estos tres proyectos ha ingresado todavía al Congreso de la Nación.