“Si trabaja más tiempo el que contrata tiene que completarle el ingreso”, explicó el funcionario.
Arroyo dijo que esta medida será acompañada por “un gran sistema de créditos” para la compra de herramientas que impulsen una serie de emprendimientos productivos.
“Además -precisó- transferimos fondos de las provincias a los municipios para que financien proyectos en estos cinco sectores productivos”.
En cuanto a la reactivación de la economía, Arroyo dijo que el gobierno mira varias “variables” y precisó que “una es el trabajo. La segunda es el endeudamiento de las familias. El 85 por ciento de las familias debe plata. El de clase media paga el mínima de la tarjeta y no paga la escuela. Los más pobres se endeudan al 200 por ciento. Y la tercera (variable) es el costo de los alimentos”.
Y agregó: “Estos tres elementos, trabajo, endeudamiento y alimentos, son lo más importante para ver cuál es la situación” social del país.
En esa línea, puntualizó que: “vemos básicamente que hay tres caminos de salida” de la pandemia. Y mencionó “el trabajo, los ingresos y la urbanización de los 4 mil barrios populares. Esos tres ejes son la salida y el rebote se va a dar por varias acciones, pero básicamente por eso”.
Sobre la creación de una renta básica universal, el ministro dijo que ahora “se está pagando el tercer IFE (Ingreso Familiar de Emergencia, de 10 mil pesos)”.
Tras terminar de pagar el último IFE, Arroyo dijo que la idea es “establecer una renta básica y después la urbanización. Es mucho el rebote en la medida que va a ser un derecho y un gran plan de empleo. En la medida en que vamos a generar esas políticas va a empezar a rebotar de manera importante” la economía.