"Cuando yo miro para atrás y veo qué hice mal. Yo me equivoqué con el tema de Vicentin porque creí que la situación estaba mucho más asumida. Pensé que todos iban a salir a festejar porque estábamos recuperando una empresa importantísima. Pero no pasó, todos se pusieron a acusarme de cosas horribles. Dije 'bueno si tienen solución mejor, tráiganmela', pero sigo esperando", disparó el Presidente.
Asimismo, señaló que no es "un loco suelto que anda con la chequera expropiando", para luego remarcar que es "muy respetuoso de la propiedad privada".
Bajo esa misma línea, agregó: “Salgo y digo que me preocupa lo que está pasando con la principal exportadora oleaginosa del país y me dicen que soy un chavista que quiere expropiar. Si quisiera expropiar, no expropiaría una empresa en quiebra sino una cerealera floreciente”.
Sobre cómo están hoy las cosas en torno a la empresa, Fernández sostuvo que "la situación de Vicentin no está parada porque seguimos trabajando, viendo cómo está, pero no quiero que cada decisión que tomo sea como un Boca-River".
El Jefe de Estado tampoco escatimó palabras para referirse críticamente sobre la oposición, en especial a la coalición Juntos por el Cambio: "Siento que la oposición encontró en el 2015 un método, el de la demonización absoluta, diciendo que iba a ser un país como Venezuela (si gobernaba el peronismo), pero los que hicieron un país como Venezuela, con una inflación galopante, fueron ellos. Ahora es como que quieren volver con esa retórica”, sentenció.
“Lo que yo quiero es que tomemos las cosas con otra seriedad. El camino del odio no conduce a ningún lado. Esto no quiere decir impunidad ni olvidarse de lo que cada uno hizo” añadió.
Con respecto a la pandemia del coronavirus, el Presidente pidió que la gente no crea que después del 17 de julio, fecha establecida para el fin de esta fase de la cuarentena, "se abre todo, porque no es así" y advirtió que "la pandemia está muy lejos de terminarse".