"No tengan dudas de que haremos el esfuerzo para llegar a una solución. Pero también es cierto que esto es lo que podemos, no podemos más que esto. No es un capricho. Es sensatez. Es también no estafar a nuestros acreedores prometiéndoles algo que por ahí no podemos cumplir", dijo en alusión de la oferta que fue presentada.
"Esa es la comprensión que pido", dijo acompañado del ministro de Economía, Martín Guzmán.
Fernández retomó el discurso de que llegó al gobierno con un país en default, al igual que en 2003, y que su "proposito" es sacarlo de esa situación. "Lo estamos haciendo con mucha seriedad, buscando un modelo de desarrollo que no postergue más a la gente, no es posible pedirle más esfuerzo a la gente", dijo.
"Llevamos una discusión de buena fue con los acreedores. No lo tomamos como una disputa", dijo.
"Tenemos que hacer que la Argentina se desarrolle y que la deuda sea coherente con ese nivel de desarrollo", dijo el jefe de Estado.
"Nosotros desde 2003 al 2015 cumplimos con todas las obligaciones que contrajimos y las que no contrajimos. Y lo hicimos con un modelo de desarrollo que nos permitió contar con los recursos para pagar. Ahora quiero hacer lo mismo", aseguró.
"Yo confío en que los acreedores comprendan que estamos haciendo un gran esfuerzo que esta es la última oferta que podemos hacer. Les pido que ayuden a la Argentina a sacarla de la postergación. Ayúdennos a crecer", dijo.