Esa última frase fue una referencia a Juntos por el Cambio y a Mauricio Macri que alentaron las manifestaciones callejeras. Sobre el exmandatario dijo que no va a "callarse" si ve que un expresidente "celebra desde Suiza que la gente salga a contagiarse a las calles, y los felicita y les dice que están reclamando libertad".
En cuanto a la reforma judicial que se debate en el Congreso, aseguró que "de ningún modo" retirará el proyecto como reclamó Juntos por el Cambio, al reiterar que esa iniciativa apunta a "ordenar el sistema de la Justicia federal".
En la entrevista concedida en la Residencia de Olivos, Fernández recordó que durante la campaña electoral del año pasado había planteado la necesidad de "reformular la Justicia federal", y que volvió a mencionarlo el día de su asunción, el 10 de diciembre, y durante su mensaje ante la Asamblea Legislativa, el 1 de marzo último.
"Estoy convencido que la Justicia federal hay que cambiarla, y el que más debería celebrar es Macri, porque con esa reforma le estoy garantizando a Macri que no se va a hacer con la Justicia federal lo que Macri hizo con la Justicia federal contra sus enemigos", dijo, y reiteró: "Él debería estar celebrando la reforma".
Además, el Presidente afirmó que la ley busca "ordenar el funcionamiento de la Justicia federal" y que "ni por casualidad es una reforma judicial" porque, puntualizó, "no se habla de la Corte Suprema, del Consejo de la Magistratura, del Ministerio Público, ni de la defensa, ni del juicio por jurados".
"Tampoco altera ningún proceso en marcha" sino que " todos esos procesos siguen en manos de los jueces que hoy los tienen, y ningún juez ha sido movido de su lugar", dijo.
Pero afirmó que no tiene "ninguna urgencia" en que el proyecto se apruebe en "10 días", sino que pidió que la Cámara de Diputados "se tome el tiempo que necesita, que discutan y la saquen".
También defendió el proyecto para que los grandes patrimonios hagan un "aporte extraordinario" que refuerce el sistema sanitario y ayude a la recuperación de la economía y aclaró que será "por única vez". También reiteró que está dirigido a un sector limitado de "12 mil" contribuyentes.
En otro tramo de la entrevista afirmó que "no existe el 'albertismo'", en referencia a una supuesta linea peronista con eje en su figura, y destacó que "tiene una relación espléndida" con la vicepresidenta Cristina Fernández, lo cual es "producto de las cosas en que no nos parecemos" y que ambos "aprendieron a respetar".
En esa línea analizó: "Soy el presidente de una alianza electoral, represento los intereses de todos y no debo olvidarme de cada uno de los miembros del Frente de Todos".
Aseveró además que no tiene "ningún jefe político" porque su "último jefe político fue (el fallecido expresidente) Néstor Kirchner".
"Tengo mucha afinidad con Cristina, por ahí tenemos miradas diferentes sobre algunos temas, pero sobre los temas centrales que atañen a la gente no tenemos ninguna duda sobre dónde tenemos que pararnos", enfatizó.
Destacó que Cristina Kirchner, "es representante de un sector muy importante" de la alianza Frente de Todos. "Tengo una relación espléndida con Cristina, aprendimos a respetarnos; soy el Presidente de una alianza electoral y represento los intereses de todos. Cristina es representante de un sector muy importante del frente y no tengo ningún jefe político", amplió.
En el plano económico-cambiario, ante la consulta de si habrá restricciones al dólar ahorro o si se eliminará, respondió: "¿Y si esperamos? Es un problema muy serio porque la gente teme que tomemos restricciones. Quisiera que confíen en nosotros, no en los que especulan".
Sin embargo, resaltó: "Siempre creí que los cepos de esta naturaleza son malos. Yo lo heredé y tenía reservas en caída libre. No potenciaría el cepo. Tenemos que ver cómo empezar a acumular dólares y que la gente pueda volver a confiar en el peso. Ahora hay bonos en pesos que están funcionando bien en el mercado y que son elogiados".
"Hay un dólar especulación y un dólar que sigue el ritmo de la inflación. No hay devaluación en mis planes", añadió.
Sobre el plan económico de su gestión, indicó que “antes del 15 de septiembre tenemos que presentar el presupuesto, y ahí van a saber todos cuáles son los objetivos fiscales que tiene la Argentina. Ese día, se conocerán las metas fiscales, la política monetaria y la política cambiaria que el Gobierno prevé para el próximo año".