Fernández dijo que decidió "concentrar el esfuerzo en esas 8 provincias" en vistas de que en Área Metropolitana se registraron "8 semanas consecutivas de caída de los contagios".
En contraste con el AMBA, remarcó la situación de "stress en la atención médica" en el interior, por "hospitales que se colman y terapistas que se cansan". "Debemos garantizar que todos tengan la atención médica que necesiten", dijo.
Citó como casos "saturación en un punto límite" a la ciudades de Neuquén, General Roca (Río Negro), Mendoza, Villa María y Río Cuarto, ambas de Córdoba.
El Presidente explicó que esto respondía a que esas ciudades también reciben a pacientes de localidades de sus alrededores.
Respecto a Córdoba y Santa Fe, afirmó que "desde hace un par de semanas" muestran un amesetamiento en sus curvas de contagios, aunque en un nivel alto.
El mandatario dijo que se analizará "qué frutos" han dado las restricciones impuestas en el anuncio anterior -que implicaban un mayor aislamiento en determinados puntos- y anunció que a partir del lunes 26/10 "vamos a seguir en las mismas condiciones que estamos hoy".
Respecto al AMBA dijo que, si bien "hay una baja clara" de los contagios, "no estamos en condiciones" de levantar del todo las restricciones.
El Presidente pidió una vez más "extremar los cuidados". "El virus no diferencia ni ideologías políticas, n clases sociales, ni edades" e hizo hincapié en su "indolencia" cuando ataca a adultos mayores.
Fernández utilizó la palabra "cuarentena" para referirse a las restricciones, pero rápidamente se corrigió: "la cuarentena es quedarse en casa, esto es aislamiento para unos y distanciamiento para otros".