Aunque no es nuevo vale recordar que el gobierno no reconoce al de Añez, por considerar que asumió tras un golpe de Estado contra Evo Morales, a quien dio refugio apenas asumió el poder. Sin embargo Añez, cuyo gobierno protestó en determinadas oportunidades por el trato argentino, saludó a Fernández igual que al resto.
En su discurso reafirmó la realización de los comicios generales en su país el 6 de septiembre próximo. Bolivia hará los comicios buscando ponerle fin a una crisis que explotó tras el manejo electoral que hizo Evo Morales en octubre del año pasado. Estas fueron anuladas y el jefe del Ejército del propio Morales le pidió que renunciara para frenar los enfrentamientos en las calles, que dejaron decenas de muertos.
"Permítanme remarcar la convicción y el compromiso firme de mi gobierno por resguardar el proceso democrático y electoral", apuntó Áñez y aseguró que "la nación boliviana trabaja para consolidar la democracia como convivencia solidaria entre ciudadanos libres e iguales".
La irrupción del virus puesto en evidencia las debilidades de los sistemas sanitarios al mismo tiempo que "nos ha recordado que hay héroes en los barrios, en las comunidades, en las ciudades y en el campo". Dijo
El presidente participó de su primera cumbre y de su primer encuentro con Bolsonaro con el que tiene una mala relación y con quien nunca habló. Aún así la cumbre pareció correr en armonía más allá de las diferencias que tienen Bolsonaro, Mario Abdo Benitez y Lacalle Pou con Alberto F.
Diferencias en la búsqueda de acuerdos de libre comercio, también respecto a Bolivia y Venezuela. Pero todos lo nombraron con respeto.
El presidente argentino en cambio se concentró en Abdo Benitez, Lacalle Pou y el jefe de las relaciones exteriores de la Unión Europea Josep Borrell.