El mismo gobernador no desechó esa posibilidad y en las últimas horas repitió el mismo argumento que dio la 1ra vez que fue consultado: "donde me ponga el proyecto, o donde diga Cristina Kirchner que esté, ahí voy a estar".
Y debe ser por eso que salió a cruzar al Frente Renovador de Sergio Massa, que le ganó al cristinismo en la provincia de Buenos Aires y ya lo fichan como un seguro postulante a la Casa Rosada dentro de 2 años.
Como se dice vulgarmente, Urribarri "le bajó el precio" a la victoria del massismo en el principal distrito electoral.
"La alianza Massa-PRO, filoperonismo, centro-derecha de la provincia de Buenos Aires sacó 30 puntitos, tampoco hizo una gran elección", aseveró el mandatario entrerriano en declaraciones a la Radio Pública.
Según Urribarri, "cuatro, cinco o tres puntos, hoy no es una diferencia para posicionar a nadie, pero indudablemente va a haber que trabajar en algunos distritos de la provincia de Buenos Aires para indagar, hurgar un poquito a qué se deben algunos resultados".
El gobernador insistió en menospreciar al FR por su vinculación con el macrismo. "Bien podríamos decir que el 65% de los bonaerenses no quieren esa alianza entre (Sergio) Massa y (Mauricio) Macri, esa es una lectura", aseveró.
Urribarri no tiene en cuenta que los "30 puntitos" (en rigor son 35) representan nada menos que 3.041.969 votos, de acuerdo a datos oficiales. Los mismos datos muestras que su ostentoso 43% es apenas la décima parte de los sufragios del FR: 305.553 votos.
El ataque de Urribarri pone en evidencia cierto nerviosismo en el gobernador cristinista por la amenaza que representa el intendente de Tigre a su proyecto presidencial dentro del espectro del peronismo, que ya comenzó su reposicionamiento.