La presentación de Delgado tendría como fin mostrar el perfil político que pretende asumir Massa. Esto es, "no presentarse como parte del oficialismo y tampoco de la oposición".
Es que el economista trabajó varios años en Ecolatina, la consultora del ex ministro de Economía Roberto Lavagna, de quien está distanciado hoy, pero a la vez, dicen, trabaja para el diputado oficialista y presidente de la Comisión de Presupuesto de esa Cámara, Ricardo Feletti, que a su vez pertenece al séquito del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
Hoy, el economista suele destacar las buenas noticias sobre la marcha de la economía pero también señala los motivos para preocuparse.
Por caso, a mediados de este mes, el informe semanal de Analytica señaló que "la economía argentina dejó atrás las tasas de crecimiento chinas y alejó los temores de recesión. Ahora se adentra en un nuevo ciclo de expansión que se presenta como moderado y muy heterogéneo entre sectores".
La semana pasada, el informe fue un poco más pesimista, cuando señaló que "los precios de las commodities ya no brillan como antes" y que eso "plantea un nuevo desafío para las economías en desarrollo y para la Argentina en particular".
Pocos meses antes había dicho que "hablar sobre la inflación no es piantavotos".
Si le ayudará a Massa como lo hizo a De Narváez se verá. Pero jugar como un equilibrista sobre tan delgada soga puede hacer caer a Massa del lado incorrecto.