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¿Renuncia? Los exmontoneros se llevan puesto a Pichetto

Inmerso en una crisis político-institucional en su provincia, y cercado en el Senado, Miguel Pichetto, habría amenazado con renunciar. Se lo comunicó al jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, quien lo obligó a hacer las paces con el gobernador Weretilneck. El mandatario respondió con un futuro gabinete al que la Rosada no puede decir que no. Entre ellos, brilla el exmontonero Fernando Vaca Narvaja. Furioso, respondió desde su hábitat: el Senado. Pero allí, son los jóvenes K, los que no lo quieren el año que viene, cuando termine su mandato.
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) La convocatoria la encabezó el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina. Él quedó como encargado de reparar el puente político-institucional entre el gobernador rionegrino Alberto Weretilneck y al senador Miguel Pichetto.
 
Un objetivo que se tornó tan difícil como imposible de lograr.
 
"Estoy cansado", dicen que repite Pichetto. ¿Tanto que renuncia como jefe de bloque? Esta semana se la habría ofrecido a Abal Medina, según el sitio 'La Política Online'.
 
"El gobierno nacional está profundamente preocupado y nos ha pedido el máximo esfuerzo para que zanjemos nuestras diferencias y se estabilice la situación", admitió Pichetto en diálogo con el diario el diario 'Río Negro'.
 
Pero en esa misma reunión, el gobernador provincial anticipó algunos nombres que completarían el gabinete -del que partieron varias figuras del peronismo rionegrino-, demostrando su clara adhesión y pertenencia al "modelo nacional" y llevándose puestos los sugeridos por Pichetto.
 
"El actual titular del Tren Patagónico, Fernando Vaca Narvaja, y el referente de Desarrollo Social de la Nación y dirigente del Movimiento Evita rionegrino, Ernesto Paillalef, se sumarán al equipo más estrecho de colaboradores de Weretilneck. El mandatario estima que el ex dirigente montonero podría conducir el ministerio de Obras Públicas, mientras que Paillalef encabezaría la cartera de Desarrollo Social", publica el sitio 'ANB'.
 
Tanto Vaca Narvaja como Paillalef se referencian directamente con el gobierno de Cristina Fernández, y torna casi imposible que desde el pichettismo se cuestione la designación de dirigentes con llegada a la Casa Rosada.
 
Las postulaciones del senador fueron la actual secretaria de Gobierno del municipio roquense, Anahí Tappatá; el exvicepresidente de 'Télam', Sergio Fernández Novoa, y la del exdiputado Miguel Ciliberto. Pero ninguna de estas opciones generaron interés.
 
Resignado a ese respecto, Pichetto manifestó ayer, según la agencia 'ADN', que "el Gabinete lo decide el gobernador. El bloque es lo que me preocupa".
 
Pero, lejos de la pasividad, hizo sentir ayer, en cambio, su rigor en la Cámara alta, el lugar donde se siente cómodo. Temprano dijo que el voto a los 16 tenía que ser obligatorio y no optativo, como señala el proyecto de Aníbal Fernández que el Gobierno instruyó aprobar. 
 
"No lo hablé con él pero no podemos obligar a los menores de edad a votar", se sorprendió por la noche Fernández. 
 
No es la primera vez que el rionegrino realiza "jugadas" de este tipo. Antes de la última visita de Abal Medina para dar su informe sobre la marcha del Gobierno, hizo trascender que la reunión se suspendería porque no habían llegado las respuestas del jefe de Gabinete, en clara sintonía con la UCR. Pero también tuvo que echarse atrás. 
 
Ayer, Pichetto estalló en furia cuando los senadores pretendían avanzar en un debate sobre una cuestión de privilegio pedida por él para repudiar la última tapa de la revista Noticias, otra orden del Gobierno, esta vez para que cumpla sin intermediarios. Estaban fuera del orden del día. "¡No saben el reglamento!", protestó y pidió restringir la palabra. 
 
Se lo recriminó a Amado Boudou pero desde la presidencia de la Cámara, el vicegobernador lo frenó. "Bueno Pichetto lo hablamos mañana", lo dijo en pleno recinto y abrió la lista de oradores.
 
Antes de entrar en esa discusión había callado a Aníbal Fernández, quien pretendía seguir el debate por la deuda que reclama de la Nación el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota. 
 
Tenía, además, un problema mayor: hasta el martes temió que algunos faltazos lo dejaran sin los votos para aprobar el traspaso de los fondos del Banco Ciudad al Nación. La consiguió con 38 votos, uno más que el quórum propio, su peor performance desde diciembre, cuando recuperó la mayoría perdida. Por sus nervios, algunos senadores creen que hasta los días previos temía un complot para que la sesión se cayera. 
 
Quienes frecuentan a Pichetto aseguran que pocas cosas lo golpearon más que la falta de apoyo del Gobierno nacional que tuvo en 2007, cuando compitió para gobernador de Río Negro y perdió por sólo 7 puntos con Miguel Sainz, entonces un radical K. 
 
Pudo seguir al frente del bloque oficialista, sufrió la derrota de la 125 pero se reivindicó dos años más tarde retomando la iniciativa en un recinto que le había arrancado adverso, tras la elección de 2009. 
 
Si bien nunca dejó de hablar con Cristina, los rumores de que su lugar sería ocupado por el santacruceño Nicolás Fernández nunca cesaron. 
 
Con Néstor Kirchner en vida sufrió represalias cuando no impidió que la sesión por el 82% móvil finalizara con el desempate de Julio Cobos.  Mucho más cuando contradijo a Cristina y avaló la ley de glaciares que presentó Daniel Filmus y dejó a Nicolás Fernández buscando aliados al voleo por los pasillos. 
 
Con la llegada de Aníbal y Boudou su figura se opacó hacia fuera pero nunca dejó de controlar el bloque. Muy por el contrario, los senadores oficialistas lo consideran su conductor y nadie imagina que pasará si se corre de escena. En el Frente para la Victoria Pichetto cuenta 33 propios y cinco aliados que le permiten superar por uno el quórum. Sólo un puñado de cuatro o cinco apoyos que consigue intercalar le permiten dormir tranquilo, al menos hasta ayer. 
 
Su futuro es quizás tan incierto como el de otros funcionarios K que van perdiendo lentamente poder con los días. Es el claro caso de Julio de Vido. El mandato de Pichetto vence el año que viene y deberá acomodar las piezas en Río Negro para ver como sigue. 
 
Mientras tanto, los jóvenes K no olvidan su pasado menemista y lo consideran "un mal necesario", mucho más luego de que bloqueara en febrero el ingreso del camporista Sabino Vaca Narvaja, hijo de Patricia Vaca Narvaja, hermana de Fernando Vaca Narvaja, como prosecretario administrativo. 
 
Para peor, son ellos, los jóvenes de La Cámpora los que, al menos, hasta ahora, se vienen abriendo camino en el poder. Y sino, otra vez, pregúntenle a De Vido.
 
El 2013 anticipa varios cambios, y tal vez una revancha. Si Pichetto no se "reinserta", partirá pero no por decisión propia. 

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