La fricción más visible se vio el miércoles, con el viaje que el secretario de Comercio tuvo que cancelar 24 horas antes a Venezuela. Nadie lo dirá públicamente, pero según informó el diario 'La Nación' de fuentes calificadas de la Casa Rosada, Moreno, junto con la secretaria de Comercio Exterior, Beatriz Paglieri, y un centenar de empresarios debió resignarse a no ir a Caracas, ya que intervino con una llamada el ministro de Planificación para que el embajador en Venezuela, Carlos Cheppi, que responde a sus órdenes desde que asumió, en 2011, evite la llegada de Moreno.
El secretario de Comercio iba a viajar a Venezuela con empresarios de compañías de servicio para la producción petrolera, pero no pudo cumplir con el sueño de desplazar la exclusiva plaza de Venezuela, que es para De Vido.
"Hay mucho malestar en Planificación porque no les avisaron con tiempo del viaje. Se hará más adelante", se excusó un allegado al todo terreno Moreno. Así, la pelea del secretario de Comercio con el ministro de Planificación por el manejo de Venezuela sólo quedó postergada.
Por decreto presidencial, Moreno ya forma parte de la exclusiva Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas, que comanda Axel Kicillof y que tendrá la función de regular toda la actividad de los combustibles. Esto le otorgó a Moreno el pasaporte para ingresar en tierras de Hugo Chávez y hacer negocios en un lugar al que, desde los tiempos de la "embajada paralela", ni siquiera se anima a entrar el canciller Timerman.
"Moreno tiene órdenes de redefinir todo el negocio petrolero con Caracas y no se frenará por más que De Vido lo llame a Cheppi", explicó un avezado diplomático.
La cancelación del viaje a Venezuela no les resultó nada grato a Moreno y a Paglieri. Tampoco a los empresarios que irían hacia allí, junto con el embajador venezolano Carlos Martínez Mendoza. Este diplomático, de larga amistad con Chávez, no supo cómo explicar a sus altos mandos los detalles y razones lógicas de la cancelación de la misión de Moreno.
Tras la misión frustrada, al secretario de Comercio le quedó una lección: no le será nada fácil desplazar de Caracas a De Vido y deberá usar las artimañas de la diplomacia para avanzar. Timerman apenas se enteró por cables internos del asunto, porque estaba dedicado a sus visitas protocolares a Armenia y a Georgia.
"Héctor no entra en estas disputas. El debate por los países petroleros no le interesa", dijo un funcionario del Palacio San Martín. Se refería a las visitas a desgano que tuvo que hacer el canciller a Angola y a Azerbaiján con Moreno, en busca de socios para YPF y nuevas rutas de comercio.
A cambio de Caracas, por ahora el poderoso Moreno se deberá conformar con una misión a Bolivia. Viajará entre el 21 y el 30 de este mes a la feria de Santa Cruz de la Sierra con un grupo de empresarios y la participación de 14 provincias.