"Durante este corto pero intenso trayecto de un año, tuve la oportunidad de conocer, trabajar y aprender de excelentes compañeras y compañeros con los que compartimos la voluntad y la decisión de avanzar en la reconstrucción de la Argentina a partir de nuestras convicciones de Justicia Social y desarrollo inclusivo", lanzó el rionegrino en su cuenta de 'Twitter'.
Soria fue confirmado en el cargo de ministro de Justicia el 15 de marzo. Pasaron casi dos semanas desde el anuncio del presidente hasta la toma de juramento que será hoy.
Algunas voces, en los tribunales, manifestaron que Soria "es más de lo mismo", pero otros creen que se inicia un proceso más duro en las relaciones.
Soria es y ha sido un feroz crítico de la actuación de varios integrantes del poder judicial, no escatimó en críticas y dijo que se debe luchar contra el "lawfare" concepto que se incorporó al léxico cotidiano, luego de que hiciera alusión al mismo la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. La teoría sostiene que las causas judiciales son armadas para persecución de dirigentes políticos.
El flamante ministro además denunció al presidente de la Cámara Federal de Casación Penal, Gustavo Hornos. Fue denunciado en la justicia y también en el Consejo de la Magistratura por sus reiteradas visitas al ex presidente Mauricio Macri. Al tiempo que colegas suyos llegaron a pedirle que renuncie a su cargo. Un expediente que avanza luego de aprobarse en comisión las medidas de prueba solicitadas por el consejero Diego Molea.
"¿Qué estamos discutiendo? Tener jueces más independientes, probos, imparciales, que no entren a escondidas al despacho de un presidente y al otro día saquen un fallo para la tapa de un diario persiguiendo a un empresario, periodista o dirigente de la oposición. Está en debate la crisis de legitimidad del Poder Judicial", dijo en una entrevista a 'C5N' Soria, encolumnado con la mirada de la actual vicepresidente.
Mientras se plantea esto, en la Cámara Federal asumió este viernes, con críticas de la oposición, quien fuera abogado de la vicepresidenta, el doctor Roberto Boico, un reconocido constitucionalista de quien currículum en mano nadie podría decir nada, pero el sólo hecho de haber representado a una de las máximas autoridades del país empaña su designación y la pone en duda.
Por otro lado en un juzgado Clave como es el Federal 1 de La Plata con competencia electoral juró el Dr Alejo Ramos Padilla, el primero en investigar una presunta asociación ilícita para espionaje y extorsión durante el macrismo, también cuestionado por dirigentes opositores. Es como una entelequia, buscan transparentar la justicia pero los nombramientos "amigos" siguen estando, manifiestan algunas voces.
Sin dudas, la tarea para el ministro no será fácil, ya que los cambios que buscan son profundos. Alberto Fernández dijo en una entrevista que "la llegada de Soria tiene que ver con un giro que pretende darle a la cuestión judicial": Por un lado la reforma judicial que tiene media sanción, por el otro la nueva ley del Ministerio Público Fiscal donde hasta el momento no se pudo imponer la decisión del presidente para que el nuevo procurador sea el juez Daniel Rafecas, "no alcanzan los votos" resonaba entre los legisladores.
En el medio la implementación del sistema acusatorio que ya empezó a funcionar en algunas provincias pero que el Ejecutivo quiere que cuanto antes se ponga en marcha en todo el país.
Tal vez el objetivo más complejo que tiene por delante, es el nombramiento de jueces en lugares claves que hoy están vacantes. Sobre todo en los tribunales federales cuyas causas son de contenido político en su mayoría. No es algo desconocido que actualmente los tribunales nacionales y federales trabajan con subrogancias que se extienden en el tiempo producto de las dilaciones en los concursos. El Consejo de la Magistratura logró acelerar algunos procesos pero deberá juntar los votos necesarios para la aprobación de los pliegos.
Algunos aseguran que las declaraciones preliminares no ayudan. "Losardo aportaba cierta razonabilidad y mesura. Lo que se advierte ahora, con el nuevo ministro, es la consolidación de un eje más homogéneo entre Poder Ejecutivo, Senado y Consejo", manifestó una voz consultada por el sitio 'MDZ online' al respecto. En cambio desde el oficialismo ven con buenos ojos su llegada.
Otro actor señalado por el nuevo ministro fue nada más ni nada menos que el Máximo Tribunal. "Esta justicia así como está no va más. Por eso es tan necesaria la visión de la Corte sobre la situación de un procurador atornillado hace tres años y que nadie eligió (en clara alusión a Eduardo Casal quien asumió interinamente tras la renuncia de Alejandra Gils Carbó). ¿Qué opinan de la reforma judicial y del Ministerio público fiscal? ¿Qué opinan de lo que sucede en Casación?"
La Corte no se pronunció sobre los dichos pero el mensaje no augura una cercanía al diálogo, sino que pareciera más bien confrontativo.