Ese gesto político del ala macrista del PRO, que le valió el rechazo rotundo de casi toda la coalición, podría ser la ofrenda necesaria para arribar a un acuerdo. Desde ese espacio, también se tiene en cuenta que Juan Schiaretti pretende tener una última aventura a nivel nacional, para poder lanzar a Hacemos por Córdoba como el peronismo que viene.
El gobernador Juan Schiaretti y el presidente Mauricio Macri. Foto: Archivo
El PRO quiere a Schiaretti en la oposición.
Jugando con ese deseo, y con el tipo de gestos mencionados, es que el ala más dura del PRO en Córdoba pretende seducir a Juan Schiaretti y compañía. Por eso mismo no es casualidad que Gustavo Santos sea el abanderado de Macri en Córdoba, ya que formó parte de la gestión del gobernador y mantiene una muy buena relación.
Sin embargo, no todo es color de rosas. Como se mencionó más arriba, el resto de los socios de Juntos por el Cambio, tanto en Córdoba como a nivel nacional, no suenan convencidos de una sumatoria peronista. De hecho, el la provincia, Juntos por el Cambio oficia de oposición al Gobierno provincial, por lo que el empuje del PRO es a riesgo de terminar rompiendo la coalición.
Respecto a ello, ya hubo dirigentes que advirtieron su negativa sobre el asunto. Esto, fundamentalmente, por una coalición de intereses.
Muchos dentro de Juntos por el Cambio pretenden competir por la gobernación en 2023. Y una integración del PJ cordobés dentro del núcleo opositor implicaría dar de baja todas esas pretensiones, prorrogando la gestión de más de 22 años que ostenta el Gobierno provincial.
Por esto mismo, los movimientos futuros del PRO macrista deberán ser más cautelosos que los últimos. La fragilidad de Juntos por el Cambio en esa provincia está llegando a niveles sin precedentes, a pesar de una amplia victoria en noviembre de 2021.
Quienes expresan esa cautela dentro del PRO son el ala que sigue a Patricia Bullrich. Ese espacio es el que, por ahora, mantiene el freno sobre el avance a un acuerdo.
Mientras que desde la provincia aseguran concentrarse en la gestión y en criticar al gobierno nacional, para seguir sumando potencia. Así, en Córdoba el tablero político podría cambiar y mucho, haya acuerdo o no entre el PRO y la provincia.