Así fue que el Departamento de Inspección Sanitaria del INAL realizó una inspección en un comercio barrial de CABA y se verificó la comercialización del producto falsificado.
En los considerandos de la resolución se indica que durante el procedimiento "se tomó una muestra para el análisis del rotulado y se dejó mercadería intervenida hasta tanto la autoridad sanitaria se expida al respecto".
Luego, el Departamento Vigilancia Sanitaria y Nutricional de los Alimentos del INAL solicitó a Niza que informe sobre las características de identificación del producto genuino, su envase y rotulación.
De esta forma se logró identificar que el principal elemento distintivo detectable a simple vista es que el frente del producto genuino presenta una imagen de una pechuga con rodajas de limón y tomate en la base de un plato, mientras que en el producto falsificado, la imagen central es medio tomate, rabanitos, huevo y camarón.