Alberto Fernández como la Legislatura porteña: No fue nadie
El presidente Alberto Fernández desbloqueó un nuevo fracaso: tras convocar a una reunión del Consejo Económico y Social, la CGT lo dejó pintado.

El presidente Alberto Fernández desbloqueó un nuevo fracaso: tras convocar a una reunión del Consejo Económico y Social, la CGT lo dejó pintado.
En medio de la marcha en Plaza de Mayo y la 9 de julio de la central obrera, el mandatario había viajado a La Rioja por un nuevo aniversario de la muerte del General Don José de San Martín y desde allí convocó a una nueva mesa de diálogo para este jueves 18 de agosto.
No solo no estaba Gustavo Béliz, su mano derecha que se fue del Gobierno a los insultos en medio de una ola de renuncias previo a la llegada de Sergio Massa al Ministerio de Economía, sino que además tuvo que pasar un mal trago al ver que solo fueron dos jefes sindicales.
El periodista de Mundo Gremial, Emiliano Russo, acreditado en Casa Rosada, informó esta tarde (18/08) que “por el sector gremial estuvo uno de los coordinadores del Consejo, Andrés Rodríguez (UPCN), y el metalúrgico Antonio Caló”.
“La atención al evento estaba dada porque fue el primer contacto del Presidente con los gremios tras la masiva movilización del último miércoles al Congreso, en el que se mezclaron críticas a toda la dirigencia política y empresarial. Además, en la central obrera no pueden ocultar su malestar por la inusitada inflación y por la deuda en los recursos de las obras sociales; hay incertidumbre, asimismo, por el intento de un sector del Gobierno por consensuar el pago de sumas fijas, un mecanismo resistido por la mayoría de los jefes gremiales”, describió Russo.
Los sindicalistas se oponen a la idea de que el Gobierno Nacional otorgue bonos a los trabajadores formales.
En el kirchnerismo piden 2 pagos extras de $35.000 cada uno, mientras otros referentes del Frente de Todos hablan de dos bonos de $15.000 -a cobrar en septiembre y octubre-.
Más allá de que los empresarios adviertan el traslado a precios junto con las tarifas y el debate sobre si esos bonos formarán parte de lo acordado en paritarias o sin serán contributivos o no, en el seno de la coalición gobernante estalló un debate político: los sindicalistas temen seguir perdiendo capacidad de representación a manos del ala política del FDT con este plus porque, entonces, los aumentos ya no serán resultado del reclamo para los "queridos compañeros" sino una política de Justicia Social de parte del propio gobierno.
Es un debate que viene desde hace muchos años, incluso del '43 en adelante y es la génesis del peronismo. En los últimos 20 años, el kirchnerismo se adjudicó la representación del movimiento peronista mientras la CGT intentó resistir la idea con paros generales contra Cristina Kirchner y luego contra Mauricio Macri.
El punto ahora es que la CGT se encuentra en una grave crisis porque los pocos trabajadores que dice representar son pobres aún siendo formales.
Mediante la política de bonos, la vicepresidente intenta retomar la iniciativa que en su momento logró con las paritarias libres, ahora dejándolas de lado y buscando capitalizar políticamente los aumentos que perciba la clase media y clase baja, ya sea por bonos a jubilados, a beneficiarios de planes sociales o a trabajadores formales.
Salvando las distancias, la otra foto política del día estuvo condensada en la Legislatura porteña, donde Juntos por el Cambio, el Frente de Todos y la Izquierda se unieron para defender el negocio del acarreo.
Allí había que tratar en sesión especial convocada por La Libertad Avanza la polémica concesión de las grúas, que pagan un canon de tan solo $55.000 por mes -tan solo el 1% de lo que recauda por multar a los vecinos y turistas de CABA-.
En el caso de la Legislatura porteña fueron solo los legisladores de LLA.
Carlos Tevez: Palito a Juan Román Riquelme y denuncia penal
Inhibición de AFIP a cuentas bancarias de contribuyentes: A quiénes afecta
Qué billetes saldrán de circulación a partir de septiembre
Impensado hallazgo: Posible submarino Nazi en las costas de Necochea