Deudas desconocidas: cómo saber si usaron tu identidad para cometer un fraude
Muchas deudas surgen por errores o fraudes. Revisar la situación crediticia y actuar rápido previene consecuencias.
Las deudas tienen esa capacidad de incomodar justo cuando todo parece estar bajo control. No avisan, no golpean la puerta, simplemente aparecen y desestabilizan. Pueden colarse en un préstamo que no se aprueba sin explicación, en una tarjeta que de pronto tiene menos límite o, peor aún, en una llamada que menciona montos impagos que jamás se registraron. En ese instante, la incertidumbre crece y la pregunta es inevitable: ¿cómo es posible que exista una deuda a mi nombre sin haberla generado?
