Por contra, señalan los denunciantes, los operadores del banco, con el conocimiento de sus superiores, evitaron contabilizar a mercado (mark-to-market) las pérdidas registradas durante las turbulencias registradas entre 2007 y 2009.
Dos de estas personas afirman que la entidad minusvaloró el importe de las garantías aportadas en 2009 por Warren Buffett sobre algunas de estas posiciones. Unos acuerdos sobre cuya existencia no se había informado con anterioridad.
Las denuncias fueron presentadas en diferentes momentos de 2010 y 2011 de manera independiente entre ellas. Dos de los denunciantes alegan que fueron despedidos de la entidad tras cuestionar internamente estas circunstancias.
Por su parte, Deutsche Bank señala en un comunicado que estas alegaciones tienen una antigüedad de dos años y medio, y que se informó públicamente al respecto en junio de 2011, añadiendo que en su momento ya fueron objeto de una cuidadosa y exhaustiva investigación concluyendo que eran "completamente infundadas".
Asimismo, la entidad, que se ha comprometido a colaborar en la investigación abierta por la Comisión del Mercado de Valores de USA (SEC), indicó que estas alegaciones "provenían de personas sin conocimiento directo o responsabilidad respecto a hechos e informaciones fundamentales".