Además de eso, los ejercicios de Kegel tienen otros beneficios para los hombres y que muchos no conocen:
- Control de la eyaculación precoz
- Mejora del flujo sanguíneo del pene
- Fortalecer los músculos del aparato genital
- Previene la incontinencia urinaria
- Previene la incontinencia fecal
- Mayor capacidad de aguantar la orina
- Ayuda a tratar el goteo post-miccional
- Es beneficioso en pacientes con dolor pélvico
- Mejora la salud de la próstata
- Previene los prolapsos genitales
- Ayuda a recuperarse de una cirugía en el aparato genital
¿Cómo se hace el ejercicio de Kegel?
Si quieres comenzar a hacer ejercicios de Kegel en casa, sigue estas instrucciones de Laura Rojas, fisioterapeuta especializada en suelo pélvico y coautora del blog 'En Suelo Firme':
SUELO PÉLVICO en HOMBRES: EJERCICIOS de KEGEL básicos || En Suelo Firme
1. Localiza los músculos del suelo pélvico
Lo primero es aprender a localizar los músculos del suelo pélvico.
El suelo pélvico es el conjunto de músculos y ligamentos que rodean la cavidad abdominal en su parte inferior.
Un punto muy sencillo para localizarlos es a través del perineo o periné. Así pues, con el dedo índice y medio procura localizar esta zona del cuerpo que se encuentra entre los testículos y el ano.
Para lograrlo, imagina que tienes ganas de orinar y no hay ningún servicio cerca, otra opción es imaginar que estás orinando y que quieres cortar el chorro de la orina, o imaginar que se va a escapar un gas y quieres evitarlo.
Cuando imagines estas situaciones, deberías sentir con tus dedos, que esa musculatura tiene más tono o se tensa. Además podrías sentir cómo tus testículos se elevan, tal como si se estuvieran recogiendo hacia el interior de tu pelvis.
Otra manera de hacerlo es cuando estés orinando. A modo de prueba, puedes intentar hacer esta contracción del suelo pélvico. Intenta detener el chorro de la orina realizando la contracción del suelo pélvico.
2. Entrenar el suelo pélvico
Una de las posiciones más sencillas para entrenar el suelo pélvico es tumbado boca arriba, con las piernas flexionadas y los pies apoyados en el suelo, la esterilla o manta. Nunca en la cama.
Localiza la posición de la pelvis neutra, que se debe mantener durante toda la realización de los ejercicios.
Lo bueno de la posición tumbado boca arriba es que la gravedad juega a tu favor y podrás estar más concentrado en los músculos que estás trabajando.
Luego, realiza una contracción de los músculos del suelo pélvico y relajas.
3. Comprueba que lo haces correctamente
Procura palpar la zona mientras realizas los ejercicios de Kegel para comprobar que lo estás haciéndolo de manera correcta.
Cuando sintamos que vamos controlando mejor la musculatura del suelo pélvico y las contracciones las hacemos más fáciles, podemos pasara a otras posiciones, como sentido y de pie.
4. Repite e incorpóralo a tu rutina
En estos ejercicios cuenta más la calidad de las contracciones de suelo pélvico, que la cantidad. Es decir, lo importante es que sientas que lo haces correctamente y evolucionas.
Una regla general para un entrenamiento básico puede ser contraer tu suelo pélvico de 8 a 12 veces intentando que la contracción dure unos 8 segundos.
Si al principio los contraes solo 3 o 4 segundos no importa. Contrae, relaja y repite.
Puedes comenzar haciendo una sola serie al día, en un momento determinado. Luego, con el pasar del tiempo, lograrás hacerlo en la mañana, tarde y noche.
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