“Durante las últimas 2 décadas hemos acumulado evidencia preclínica que sugiere el potencial de esta vacuna nasal para la enfermedad de Alzheimer. Si los ensayos clínicos en humanos muestran que la vacuna es segura y eficaz, esto podría representar un tratamiento no tóxico para las personas con Alzheimer, y también podría administrarse temprano para ayudar a prevenir la enfermedad de Alzheimer en personas en riesgo”, dijo el líder del estudio, el doctor Howard Weiner.
La vacuna funcionaría activando los glóbulos blancos ubicados en los ganglios linfáticos del cuello, lo que alienta a estas células inmunitarias a eliminar las placas de beta amiloide. Se cree que estas placas son una causa clave de los síntomas de la enfermedad de Alzheimer.
En caso de probarse la seguridad en la fase 1 con 16 participantes, se avanzará con los estudios clínicos de fase 2 y 3 con una mayor población para determinar la eficacia del tratamiento.
Si se pudiera dar la vacuna a todas las personas de alrededor de 60 años con al menos un factor riesgo, o que ya tienen signos de amiloide positivo, cambiaría para siempre las formas de envejecimiento y daría una respuesta a la enfermedad sin cura.
Fuente: Medical News Today