Por un lado, conviene saber que el colesterol es esencial para el buen funcionamiento del organismo. Da cuerpo a la membrana plasmática celular y, por ende, interviene en la regulación del transporte celular.
Por otro, no menos cierta es la necesidad que tenemos de mantener bajos los niveles de colesterol si queremos estar saludables. Pero, esto es algo que nada tiene que ver con el huevo.
Aunque los huevos proporcionan proteínas, minerales, vitaminas y otros nutrientes, la yema también es una fuente importante de colesterol. Según el Departamento de Agricultura de EE. UU., la yema de un huevo crudo grande contiene 184 miligramos de colesterol.
Los niveles altos de colesterol son un factor de riesgo para eventos cardiovasculares como un ataque cardíaco o un derrame cerebral, según el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre. Sin embargo, esta condición depende de muchos factores, como los niveles de colesterol bueno y malo, la genética, el estilo de vida y la dieta.
Si te han confundido estos estudios y te preguntas si los huevos son buenos o malos para su salud, no estás solo, ya que muchos finalmente no sabemos a quién creerle sobre si es malo o no, lo que sí, es que nos guiamos por los antecedentes:
1968: La Asociación Americana del Corazón hace una recomendación estricta. Las recomendaciones iniciales del grupo incluían no más de 300 miligramos de colesterol por día y no más de tres huevos por semana. Esto se basó en estudios animales y clínicos discutibles.
1970: Se contratan inspectores de huevos. A medida que las gallinas se volvieron más productivas, los científicos de alimentos y los productores de huevos se dieron cuenta de la necesidad de una nueva política.
1976: un boxeador ficticio bebe huevos crudos. Rocky, el famoso boxeador interpretado por Sylvester Stallone, bebió huevos crudos en la exitosa película. Pero desde entonces, las investigaciones han demostrado que hay más proteínas disponibles en los huevos cocidos (aproximadamente el 91%) que los huevos crudos (alrededor del 51%).
1984: La portada de la revista Time presenta un desayuno triste. La revista Time publicó una portada que muestra la cara del colesterol: un plato con dos huevos fritos como los ojos y un ceño fruncido hecho de tocino. El mismo año, se creó el Egg Nutrition Center con el objetivo de aclarar el escepticismo sobre el colesterol.
2002: La Asociación Americana del Corazón cede. La organización renunció a su restricción de comer cierta cantidad de huevos por semana, pero mantuvo la pauta de menos de 300 miligramos de colesterol en la dieta por día.
2013: No se encontró asociación entre el consumo de huevos y las enfermedades cardiovasculares. Un gran metaanálisis concluyó que el consumo de hasta un huevo por día no se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca. En una búsqueda bibliográfica de 1966 a 2012, los investigadores observaron a los pacientes con cardiopatías coronarias y antecedentes de accidente cerebrovascular.
2016: La persona viva más longeva dice que su secreto son los huevos crudos. Emma Morano, de Italia, obtuvo el título de la persona viva más longeva en su 117 cumpleaños; ella ya murió.
2018: Comer un huevo al día mantiene alejado al médico. Un estudio de más de 400.000 adultos chinos encontró una asociación entre el consumo diario de huevo y una disminución del 18% en el riesgo de muerte relacionado con la enfermedad cardiovascular.