Los datos sobre la tercera dosis habían sido presentados en una reunión de expertos en vacunación el jueves pasado, pero ayer domingo (22/8) fueron subidos a su sitio web de público acceso.
De acuerdo a las conclusiones, el nivel de protección para personas mayores de 60 años fue de cinco a seis veces más después de 10 días respecto a enfermedades graves y la hospitalización.
Israel autorizó las dosis de refuerzo para personas de 60 años o más a fines de julio y redujo la edad de elegibilidad a 40 años la semana pasada.
De hecho, el primer ministro Naftali Bennett, de 49 años, recibió su dosis de refuerzo de Pfizer el viernes.
Israel continúa con la campaña de las terceras inyecciones a pesar de que la OMS ha criticado a los países ricos por seguir adelante con sus planes, mientras que gran parte de las poblaciones más pobres del mundo aún no han recibido las primeras dosis.
Otros países optaron por alinearse con la recomendación de la OMS y solo aplicar los refuerzos a personas inmunodeprimidas. Estados Unidos, por ejemeplo, empezó por la población con sistemas inmunes débiles pero planea ofrecerlos a la población general a fines de septiembre.
Luchando contra un brote de la variante Delta desde junio, Israel tiene actualmente una de las tasas de infección per cápita más altas del mundo. Alrededor de 1,5 millones de personas de los 9,3 millones de habitantes del país han recibido la tercera dosis de refuerzo.