Turquía se queja de que Rusia no está cumpliendo los acuerdos entre ambas partes y eso empuja un mayor flujo migratorio hacia Turquía.
"Turquía ya no tolera inmigración adicional. Con estos ataques también se radicaliza a la gente de allí. La continuación del alto el fuego y la estabilidad son importantes. La gente regresó a sus tierras en el norte de Siria de forma voluntaria y segura a las áreas bajo el control de las Fuerzas Armadas de Turquía", explicó Akar.
Rusia, por su parte, acusa a Ankara de incumplir acuerdos previos que incluían desarmar a las milicias yihadistas en la región.
Por otra parte, Erdogan dijo en agosto que durante su próxima visita a Rusia le gustaría discutir los detalles de la compra de un segundo regimiento de sistemas de defensa aérea S-400.
Ambos líderes mantuvieron su último encuentro cara a cara en el Kremlin en marzo en 2020.