Recordemos que el Covid-19 hizo estragos en geriátricos de USA y del mundo, y que su población más vulnerable son los ancianos, entre otros grupos de riesgo.
De hecho, observamos la encerrona política en la que se encuentra el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, por haber presuntamente ocultado las cifras reales de muertos en geriátricos por Covid-19.
El New York Times publica esta información en base a su propia base de datos, y métricas del departamento de Salud y Servicios Humanos de USA.
Desde el año pasado, el coronavirus ha matado a más de 163.000 residentes y empleados de geriátricos, lo cual representa más de un tercio de las muertes totales por el virus.
"Pero por primera vez desde que el brote estadounidense comenzara hace casi un año -en un centro de cuidados en Kirkland, Washington- la amenaza dentro de los geriátricos podría finalmente haber alcanzado un punto de quiebre", apunta el diario.
La vacunación en los geriátricos de USA comenzó a fines de diciembre. Los sitios tuvieron absoluta prioridad.
Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, alrededor de 4,5 millones de residentes y empleados de geriátricos han recibido al menos 1 dosis de la vacuna, y 2,1 millones han completado su vacunación.
Y desde ese momento, los casos y las muertes por Covid-19 han caído de manera estrepitosa. Un buen signo de que las vacunas estarían funcionando.
Concretamente: desde mediados de diciembre hasta comienzos de febrero, los casos nuevos entre residentes de geriátricos cayó por más del 80%.
Y las muertes, aún cuando la tasa total del país hacía un pico durante el invierno boreal, cayó más de un 65% en los geriátricos.
"Es una caída dramática", dijo el Dr. Sunil Parikh, profesor asociado de epidemiología y medicina en la Escuela Yale de Salud Pública de Connecticut, al NYT.
Aclaró que se necesita más investigación para determinar qué incidencia tuvo la transmisión comunitaria en esta caída y si la primera dosis de la vacuna podría ofrecer más protección que la que se estimaba.
La Asociación Americana de Cuidados de Salud, comparó 800 geriátricos que recibieron dosis de la vacuna en diciembre con otros en sus mismos condados que no lo hicieron. Los geriátricos que recibieron la vacuna antes, vieron una caída del 48% de casos entre los residentes, comparado con el 21% en los que no la recibieron.
En algunos geriátricos, explica el Times, 4 de cada 5 residentes o más han sido vacunados.
Algunos estados, tales como Connecticut o West Virginia, han reportado haber concluido la vacunación en todos los geriátricos, aunque una proporción menor de empleados y residentes de geriátricos se han negado a ser vacunados.