Lo acusan de haber planificado mal la carrera, de no haber preparado a los competidores para el clima extremo, así como de no haber contado con el equipo de emergencia suficiente para dicho evento y de no haber revelado detalles de las víctimas de la tragedia en el tiempo adecuado.
En total, 172 corredores participaron de la carrera, de los cuales 21 fallecieron, incluidos algunos de los maratonistas más importantes del país.
"La carrera comenzó a las 09:00 hora local (01:00 GMT) del sábado en Gansu, en el norte de China. Unas tres horas después de iniciada la competencia, el tramo en una parte montañosa fue golpeado por granizo, fuertes lluvias y vendavales, lo que provocó que las temperaturas cayeran rápidamente, según funcionarios de la cercana ciudad de Baiyin", explica la BBC.
La carrera fue interrumpida al detectar que había maratonistas desaparecidos.
Entre los fallecidos hubo corredores de elite, como Liang Jing y Huang Ganjun, maratonista con discapacidad auditiva. Ganjun había ganado el maratón masculino en los Juegos Paralímpicos Nacionales de China 2019.
"Es sordo y no puede hablar, ni siquiera podía pedir ayuda", dijo un amigo, según The Cover.
6 de los corredores fueron rescatados por un pastor local, que les dio refugio en una cueva cercana, incluido un hombre que se encontraba inconsciente, Zhang Xiaotao, a quien tuvo cargar hasta la cueva.
El pastor, llamado Zhu Keming, es considerado un héroe nacional por haber salvado sus vidas.
Xiaotao relató su calvario en la red social Weibo: "Pulsé SOS en mi rastreador GPS y luego me desmayé. Estuve inconsciente en la montaña durante unas dos horas y media hasta que pasó un pastor y me llevó a una cueva. Él encendió un fuego y me envolvió en una cobija. Y después de una hora, más o menos, me desperté (...). Estoy muy agradecido de la persona que me salvó, porque sin él, todavía estaría allí tirado", añadió, según la agencia Reuters.
Un corredor no identificado, citado por el servicio de noticias The Cover, describió que la tormenta se sentía como "balas en la cara". "La lluvia realmente dolía y los vientos eran tan fuertes que solo se podía entrecerrar los ojos", dijo.
Las autoridades iniciaron una operación de búsqueda masiva, con más de 1.200 rescatistas asistidos por drones con sensores térmicos, según los medios estatales.
"Como organizadores del evento, estamos llenos de culpa y remordimiento. Expresamos nuestro más sentido pésame a las familias de las víctimas y los heridos", dijo en una conferencia de prensa el alcalde local, Zhang Xuchen.
En redes sociales hubo indignación principalmente contra el gobierno de Baiyin.
Seres queridos de los fallecidos así como sobrevivientes están buscando respuestas y querindan cuentas los presuntos responsables, explica el diario The Guardian, si hubo negligencias que propiciaron la tragedia.
Según los rescatistas, el principal problema fue que las temperaturas descendieron a cerca de cero grados en una altura de alrededor de 2000 metros sobre el nivel del mar.
Uno de los participantes, citado por el portal de noticias Sixth Tone, apunta que los partes meteorológicos del día anterior no habían previsto las condiciones climatológicas extremas. Aún así, uno de los corredores sobrevivientes cree que el organizador debería
Uno de los corredores sobrevivientes expresó "debería haber tenido gente de guardia en el tramo duro del recorrido, o haber desplegado más socorristas. También deberían haber establecido normas obligatorias para que los corredores llevaran chaquetas para exteriores", apunta la BBC.
Las autoridades provinciales han abierto una investigación sobre el hecho.