Tiroteo en Colorado dejó 10 muertos, a una semana del ataque a los spás asiáticos en Atlanta
El lunes 22/3, un tiroteo en el supermercado King Soopers, en Boulder (Colorado), dejó 10 muertos, entre ellos un policía.

El lunes 22/3, un tiroteo en el supermercado King Soopers, en Boulder (Colorado), dejó 10 muertos, entre ellos un policía.
La ciudad está ubicada a unos 50 kilómetros de Denver, capital del estado.
Colorado ha sido escenario de múltiples tiroteos en los últimos años.
En 1999, allí mismo tuvo lugar la masacre de la escuela Columbine, donde 2 estudiantes mataron a 12 compañeros, un profesor y luego se suicidaron. Hecho que abrió un debate profundo en la sociedad estadounidense y que lamentablemente, fue el primero de una seguidilla de crímenes parecidos que le seguirían.
El nuevo tiroteo en Colorado llega menos de una semana después de que el 16/3, un hombre blanco atacara 3 spás asiáticos y dejara 8 personas muertas en Atlanta, Georgie.
De las víctimas, 6 eran mujeres asiáticas.
El ataque se produjo en medio del aumento de los delitos de odio contra los asiáticos.
Entre los fallecidos figuran también un hombre y una mujer blancos.
El jefe de la policía de Atlanta, Rodney Bryant, dijo que aún no se podía determinar que los tiroteos tuvieran una motivación racial y el presunto perpetrador lo negó pero todo apunta en esa dirección.
En ambos casos, en el de Atlanta de la semana pasada y en el de Colorado de ayer, los presuntos autores fueron detenidos.
En el hecho que tuvo lugar ayer en Colorado, murió el oficial, Eric Talley, de 51 años y miembro de la policía local desde 2010, y otros 2 habrían resultado heridos.
Talley había sido el primero en llegar al supermercado y responder al pistolero.
Hasta el ataque la semana pasada en Atlanta, Georgia, había pasado un año desde que sucediera el último tiroteo masivo en un lugar público en USA.
Otras formas de violencia con armas, sin embargo, se incrementaron de manera signifcativa el año pasado.
Hubo más de 600 tiroteos en los que 4 o más personas fueron asesinadas.
Muchos de esos tiroteos tuvieron que ver con violencia entre pandillas, peleas o incidentes domésticos, en los que los perpetradores conocían a las víctimas.
Las investigaciones sugieren que el desempleo, el estrés financiero, el aumento de consumo de drogas y alcohol así como la falta de acceso a los recursos de la comunidad causada por la pandemia, contribuyó a ese tipo de ataques el año pasado.
De igual manera, podría deducirse que las medidas de restricción a la circulación habrían evitado las conglomeraciones y por lo tanto, esa podría ser la causa de por qué bajaron los tiroteos masivos.