Carlos, reveló la fuente a The Sun, quería emitir un comunicado desmintiendo cada una de las acusaciones de los duques de Sussex (Harry y Meghan) -además de la acusación de racismo, hubo otras- pero la Reina lo vetó.
En cambio, el comunicado emitido por la monarca se limitó a lo siguiente:
"Toda la familia se entristece al conocer todo el alcance de lo difícil que han sido los últimos años para Harry y Meghan. Las cuestiones planteadas, en particular la de la raza, son preocupantes. Aunque algunos recuerdos pueden variar, se toman muy en serio y serán abordados por la familia en privado. Harry, Meghan y Archie siempre serán miembros de la familia muy amados."
"Hubo diferentes reacciones cuando el Palacio estaba resolviendo cómo proceder. Una era la mirada de la Reina, quien quería emitir un comunicado cauto, indicando la infelicidad al enterarse de que ellos eran infelices. Pero el príncipe Carlos quería refutar, punto por punto, las acusaciones que habían sido realizadas", dijo la fuente a The Sun.
El criterio que terminó prevaleciendo fue el de la Reina.
Esta semana, Carlos no respondió cuando una periodista le preguntó su opinión sobre la entrevista, durante su visita a una clínica de vacunación contra el Covid-19 improvisada por el sistema de salud británico.
El príncipe William, por el contrario, respondió a la acusación de racismo, diciendo que la familia real "no era para nada una familia racista" y que aún no había podido hablar con su hermano pero deseaba hacerlo.
Este año, ambos hermanos, Harry y William, se encontrarán cara a cara en un homenaje a su madre, la fallecida princesa Diana.