El estado de Renania del Norte-Westfalia seguiría próximo: prohibiría a los no vacunados entrar a todas las facilidades y eventos no esenciales, incluidos los partidos de futbol.
Berlín está en camino a instalar reglas similares.
Ayer lunes 15/11 comenzó a regir en Austria, país que también padece un bajo índice de vacunación (en comparación con otros países) y el avance de una nueva ola de Covid-19, el confinamiento de no vacunados.
Un tercio de los austríacos, se estima, aún no han sido vacunados contra el Covid-19.
Entre quienes deben permanecer en confinamiento están:
- aquellos que no posean un certificado de vacunación válido,
- y aquellos no se hayan recuperado de una infección de SARS-CoV-2 en los últimos 180 días.
La disposición rige para todos los ciudadanos mayores de 12 años que no están inmunizados contra el Covid-19, al menos hasta el 24/11.
Sin embargo, la regla tiene algunas excepciones: los confinados podrán todavía salir bajo ciertas circunstancias como ir hacer las compras de necesidades básicas, ir al trabajo (deben presentar un test PCR negativo para poder hacerlo), ir al médico, salir a hacer ejercicio, ir a encontrarse con su pareja u otros individuos seleccionados y "satisfacer sus necesidades religiosas básicas".
"La situación es seria. La cuarta ola (de la pandemia) nos afecta plenamente. Eso se debe a la variante delta (del virus) pero también a la baja cuota de vacunación”, dijo el canciller federal, el conservador Alexander Schallenberg, en una rueda de prensa al presentar el domingo las nuevas decisiones adoptadas.
La policía austríaca estaría llevando a cabo controles aleatorios a los transeúntes para chequear que estén habilitados para circular. Las multas ante violaciones oscilan entre los 500 y los 3600 euros.
El canciller austríaco ha asegurado que su objetivo no es encerrar a los no vacunados per se, sino empujarlos (forzarlos, en otras palabras) a que se vacunen.