"La situación es muy tensa. Queremos encontrar soluciones únicas para todo el país, para todos los Estados federados", dijo el político conservador.
"La mayoría de la población que se ha protegido, que se ha vacunado, no debe ser la que tenga que ir a un confinamiento ahora para proteger a la minoría que no se ha protegido", afirmó el dirigente, que ya el jueves había adelantado que el invierno y las fiestas navideñas serán "incómodas" para los no vacunados.
Este viernes fue más contundente: "El objetivo es claro: el domingo queremos dar el visto bueno a un confinamiento nacional para los no vacunados", dijo.
Desde el lunes pasado ya se aplica en todo el país la prohibición de que quien no esté vacunado o no haya pasado la enfermedad acceda a locales de ocio y gastronomía, centros de estética o eventos con más de 25 personas.
El Gobierno ha establecido un periodo de transición en el que esos servicios son accesibles a quien haya recibido ya una dosis y presente un test PCR negativo reciente, explica el portal Deutsche Welle.
El ministro de Salud, Wolfgang Mueckstein, anunció además este viernes que decretará la vacunación obligatoria para los trabajadores del sector sanitario.