En mayo del 2020, el canciller austríaco, Sebastian Kurz, en nombre de la solidaridad entre países de la UE, rechazó la invitación puntual a Austria del Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, para asociarse en su campaña de vacunación con Pfizer, dijeron 2 funcionarios austriacos al Financial Times.
Sin embargo, este martes (2/3) Kurz anunció que Austria y Dinamarca "dejarán de depender en el futuro de la UE" en materia de vacunación y cooperarán con Israel en la producción de fármacos para las nuevas mutaciones del coronavirus.
"Los expertos calculan que se necesitarán vacunas anuales para cerca de seis millones de austríacos. Por eso cooperaremos estrechamente con Dinamarca e Israel en la investigación y producción de vacunas", escribió Kurz este martes en un tuit.
Este jueves 4/4, Kurz visitará Israel para abordar el asunto con Netanyahu, según la agencia local APA.
El acceso a las vacunas a través de la UE, como se ha hecho hasta ahora, es "en principio, correcto. Pero la EMA (Agencia Europea de Medicamentos) es demasiado lenta en la aprobación de las vacunas y hay cuellos de botella en el suministro por parte de las empresas farmacéuticas", dijo Kurz en un comunicado enviado a APA.
"Tenemos que prepararnos para más mutaciones y no debemos seguir dependiendo sólo de la UE para la producción de vacunas de segunda generación", insistió Kurz.
Para afrontar ese futuro, Austria, Dinamarca y los miembros del grupo "pionero" dejarán "de depender en el futuro de la UE y, junto con Israel, producirán dosis de vacunas de segunda generación para otras mutaciones del coronavirus en los próximos años, además de investigar conjuntamente opciones de tratamiento", precisó.