“En el caso de que se mantenga esta postura que claramente es muy agresiva por parte de nuestros colegas occidentales, vamos a adoptar las medidas militares y técnicas que sean apropiadas”, dijo Putin durante una reunión en el ministerio de Defensa, en un momento en que crece el temor de una invasión rusa a Ucrania. “Tenemos absolutamente el derecho”, subrayó.
A juicio del máximo dirigente ruso, la culpa de la actual escalada de tensión que tiene a Europa como escenario "la tiene USA", porque, añadió Putin, "cada paso que da -en esa escalada- obliga a Rusia a responder de alguna manera". El ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, dijo que Washington está ampliando su dispositivo militar "con un total de unos 8.000 efectivos en los países de Europa del Este".
"Hemos visto esta jugada antes, en 2014, cuando Rusia invadió Ucrania por última vez", dijo el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, unas semanas atrás, cuando salía a declarar que USA tenía pruebas de que Rusia planeaba atacar Ucrania. "Entonces, como ahora, aumentaron significativamente las fuerzas de combate cerca de la frontera. Entonces, como ahora, intensificaron la desinformación para pintar a Ucrania como el agresor para justificar una acción militar planificada".
Analistas creen que con la movilización de tropas hacia la frontera con Ucrania, Putin podría estar buscando provocar una reacción que le otorgue un casus belli (pretexto para iniciar una acción bélica).
Otros piensan que detrás de las amenazas subyace otro tema: Putin podría no estar tan interesado en atacar a Ucrania ahora como en conseguir la dichosa aprobación del gasoducto Nord Stream 2.
Esta semana, el Kremlin invirtió la dirección del flujo de gas de su mayor gasoducto a Europa actualmente activo, el Yamal-Europe, en lo que se leyó como una manipulación en esa misma dirección: intentar conseguir la aprobación del Nord Stream 2. Rusia negó que se tratara de una cuestión política, sino que se lo adjudicó a algo puramente comercial.