Protestas en A Coruña: la visita de Santiago Abascal y Vox termina en fuertes disturbios

La concentración contra el líder de Vox acabó con heridos y detenidos en María Pita, tras una mañana que había comenzado sin incidentes.

La visita de Santiago Abascal y Vox a A Coruña terminó entre sillas lanzadas, piedras y cargas policiales. La plaza de María Pita reunió este miércoles a más de mil personas que protestaban contra su presencia, en una movilización que comenzó sin incidentes y acabó con heridos y detenidos al finalizar el acto del dirigente.

Los enfrentamientos se producen mientras los partidos intensifican sus recorridos de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre, con Vox buscando transformar su crecimiento en representación parlamentaria en territorios donde todavía no ha conseguido entrar. Galicia es uno de esos objetivos y Abascal lo reconoció durante su intervención, al señalar que su formación disputa un escaño por la provincia coruñesa según sus encuestas internas. Sin embargo, su desembarco también movilizó a organizaciones estudiantiles, juveniles y de vivienda, que acudieron a la plaza para expresar su rechazo a los discursos y las propuestas del partido.

Ese recorrido electoral explica también su ausencia en Madrid durante la visita de Javier Milei, que esta mañana llamó a Pedro Sánchez “impresentable dictador” y expresó su respaldo tanto al líder de Vox como a Isabel Díaz Ayuso, con quien tiene previsto reunirse esta tarde. Aunque el presidente argentino reivindicó su amistad con ambos, Abascal priorizó su agenda de precampaña y el encuentro con sus seguidores en A Coruña. Allí, un amplio dispositivo policial separó a los asistentes al acto de quienes protestaban contra su presencia, hasta que la tensión derivó en enfrentamientos alrededor del cordón de seguridad.

Entre consignas antifascistas, los manifestantes expresaron su rechazo a los discursos de Vox sobre inmigración, igualdad y derechos sociales.

Del “No pasarán” a las cargas y las sillas volando en María Pita

La concentración comenzó hacia las 11 de la mañana, cuando los primeros grupos llegaron a la plaza para protestar contra la presencia del líder de Vox. A las Juventudes Socialistas se sumaron integrantes de Galiza Nova y organizaciones estudiantiles y de vivienda, entre consignas como “No pasarán” y pancartas de rechazo al fascismo. Los manifestantes se situaron cerca del Ayuntamiento, mientras el acto político se desarrollaba en el acceso por Puerta Real, con un cordón policial que mantenía separados a ambos grupos. Durante esa primera parte de la mañana no se registraron incidentes.

La situación cambió al finalizar la intervención de Abascal, aunque las crónicas ofrecen distintos detalles sobre el comienzo de los enfrentamientos. Europa Press sitúa entonces un choque entre agentes y manifestantes que derivó en una primera carga, mientras Onda Cero relata que algunos asistentes al acto de Vox se acercaron previamente a quienes protestaban y los provocaron. Los incidentes incluyeron lanzamientos de huevos, piedras y sillas, y los antidisturbios emplearon porras y gases lacrimógenos para contenerlos y desalojar la plaza, según la emisora.

La Voz de Galicia describe varias cargas sucesivas y sitúa después de la tercera el momento en que algunos manifestantes tomaron sillas de una terraza y las arrojaron contra los agentes. Entre los afectados hubo jóvenes con heridas visibles en el rostro y una periodista que recibió una pedrada en una pierna y necesitó dos puntos de sutura. Los enfrentamientos se extendieron hasta cerca de las dos de la tarde y desplazaron la protesta hacia las inmediaciones de la iglesia de San Jorge y la plaza de San Agustín, donde un supermercado cerró temporalmente sus puertas. El diario recoge al menos dos detenidos, mientras Onda Cero informa de un mínimo de tres manifestantes heridos, sin que esas cifras constituyan un balance definitivo.

Vox busca convertir su avance nacional en escaños donde todavía no consigue entrar

El recorrido de Abascal se apoya en unas encuestas que sitúan a Vox ante la posibilidad de ampliar considerablemente su representación. El promedio de DatosRTVE le atribuye un 18,7% de los votos y 65 diputados, frente a los 33 obtenidos en 2023, mientras coloca al PP primero, con 135 escaños, y al PSOE segundo, con 106. Bajo esa proyección, populares y Vox reunirían 200 representantes, una mayoría que permitiría un cambio de Gobierno y que daría al partido de Abascal mayor capacidad para negociar las condiciones de una alianza con Feijóo.

Aunque el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) dibuja un escenario diferente para los dos grandes partidos, también recoge una mejora de Vox respecto a las últimas generales. Su barómetro de octubre concede al PSOE un 34%, al PP un 22,2% y a la formación de Abascal un 17,1%, su mejor estimación desde febrero. La discrepancia entre las encuestadoras deja abierta la discusión sobre la ventaja de cada bloque, pero el crecimiento de Vox aparece en ambas fotografías y explica la importancia de su despliegue territorial antes del 29 de noviembre.

Esa mejora nacional, sin embargo, no se traduce automáticamente en representación en toda España, y Galicia muestra una de sus principales dificultades. Vox no consiguió diputados gallegos en las generales de 2023, cuando obtuvo alrededor del 4,8% de los votos en la comunidad, y volvió a quedarse fuera del Parlamento autonómico en 2024, con aproximadamente un 2,2%. Aunque se trata de convocatorias distintas, ambos antecedentes ayudan a entender por qué Abascal eligió A Coruña para intentar abrirse paso en un territorio donde su partido sigue sin alcanzar la representación que tiene en otras comunidades.

Ahora hay una proyección que concreta esa posibilidad. El sondeo de Sigma Dos para El Mundo publicado el 19 de octubre sitúa a Vox entre cero y un diputado por A Coruña, mientras concede entre cuatro y cinco al PP, dos al PSOE y uno al BNG (Bloque Nacionalista Galego). La misma encuesta no le asigna representantes en Lugo, Ourense o Pontevedra, de modo que la provincia coruñesa aparece como su puerta de entrada al Congreso desde Galicia. La horquilla mantiene abierta la posibilidad de que vuelva a quedarse fuera, aunque ofrece un respaldo externo a las expectativas que Abascal expresó este miércoles al hablar de los sondeos internos de su formación.

La competencia tampoco se limita a la derecha. El BNG ha llamado a movilizar a su electorado advirtiendo de que puede disputarse un escaño con Vox en A Coruña, según recogió Radio Coruña, y aspira a ampliar su presencia en Madrid. Esa lectura no coincide exactamente con el reparto de Sigma Dos, donde las horquillas afectan al PP y a Vox, pero muestra cómo cada formación presenta la disputa para activar a sus votantes. Mientras Abascal intenta superar su falta de representación, los nacionalistas gallegos buscan consolidar y extender la propia, en una provincia que ambos incorporan a sus llamamientos electorales.

La siguiente parada del dirigente este miércoles, Avilés, también coincide con una oportunidad de crecimiento que recogen los sondeos. Sigma Dos proyecta entre uno y dos diputados para Vox en Asturias, junto a tres del PP y entre dos y tres del PSOE. A diferencia del escenario gallego, donde busca entrar, la horquilla asturiana plantea la posibilidad de ampliar su representación; una combinación de objetivos que también aparece en otras provincias, como Teruel, Palencia o La Rioja, donde la consultora deja a Vox entre cero y un escaño. El resultado nacional dependerá, por tanto, de cuántas de esas disputas ajustadas consiga resolver a su favor.

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