En mayo, una encuesta de YouGov realizada por encargo de la organización Food Foundation concluyó que 2,4 millones de niños británicos (17%) viven en hogares con inseguridad alimentaria.
Para octubre, otros 900.000 se habían anotado para recibir comidas gratis en la escuela.
Unicef ha prometido 25.000 euros para el proyecto School Food Matters (La Comida del Colegio Importa), que serán destinados a suministrar desayunos nutritivos a niños y familias vulnerables en Southwark, en el sur de Londres, durante las 2 semanas de vacaciones por Navidad.
La empresa de reparto de alimentos Abel & Cole también proporcionará 1,2 toneladas de fruta y verdura por valor de 5000 euros para incluir en las cajas de comida.
"Al proporcionar nuestras cajas de desayuno, las familias saben que sus hijos tendrán un gran comienzo de día con un desayuno saludable y nutritivo", ha señalado Stephanie Slater, fundadora y directora ejecutiva de School Food Matters.
"Nuestro programa de cajas de desayuno también nos ha demostrado que el umbral de elegibilidad para las comidas escolares gratuitas es demasiado bajo como para captar a todas las familias que necesitan ayuda. Por eso apoyamos el llamamiento de la estrategia alimentaria nacional para ampliar el número de beneficiarios de las comidas escolares gratuitas", agregó. "No podemos seguir confiando en la sociedad civil para llenar el vacío del hambre, ya que demasiados niños se quedarán sin la nutrición que necesitan para prosperar."
El diputado laborista Richard Burgon culpó al gobierno de Boris Johnson a causa de sus políticas por la crisis de inseguridad alimentaria.
"Gran Bretaña es una de las naciones más ricas del mundo. Unicef, por primera vez, está entregencia alimentos de emergencia para niños aquí. La pobreza es una elección política. El gobierno británico podría terminar con la pobreza infantil haciendo a los súper millonarios pagar impuestos justos. Se niega", tuiteó Burgon.