El año pasado, el 11/12, el cardenal obtuvo el beneficio de la libertad bajo fianza, porque debía someterse a una operación. Entonces el tribunal emitió la condena pero prohibió cualquier fuga de noticias para no influir el segundo proceso contra el cardenal.
Ahora, el padre de los dos coristas que sufrieron los abusos sexuales del cardenal (la primera vez, según el testimonio de la víctima, después de una misa en la catedral de San Patricio) está tratando de obtener una indemnización del prelado y de la Iglesia católica. Su hijo falleció por sobredosis de heroína en 2014, a la edad de 31 años.
La familia argumenta que el joven recurrió a las drogas por el trauma generado por el abuso. "Es muy común que los que sobreviven a abusos sexuales recurran a las drogas, con la intención de mitigar el dolor", dijo a los medios de comunicación la abogada del estudio Shine, Lisa Flynn, que está siguiendo el caso.
"Es un horror para ellos emprender esta causa. Una de las buenas cosas que han surgido con el veredicto de culpabilidad es que demuestra a las personas que no importa cuán poderosa o importante sea una persona, siempre puede ser llamada a rendir cuentas de las propias acciones. Entre más se hable de estas cosas, más seguros estarán nuestros niños", continuó la abogada.
La otra víctima está viva aún, pero informó en un comunicado que ha sufrido "vergüenza, soledad, depresión y conflictos interiores" como consecuencia de los abusos. Además, agregó que pasaron años hasta que comprendió el impacto de la agresión.