Convocados, sobre todo, a través de Internet, miles de marroquíes intentaron el viernes por la noche protestar tras el fin del ayuno por el indulto concedido el martes al pederasta español. Sin embargo, las que se preveían como grandes concentraciones ante edificios emblemáticos acabaron en agrupamientos esporádicos reprimidos a porrazos por las fuerzas auxiliares. Antes de que se produjeran las primeras concentraciones de importancia, en las principales ciudades del país los antidisturbios cargaron para impedir que cuajaran las protestas. "Practicaron la represión preventiva", señala el economista Fouad Abdelmoumni, que se echó a la calle en Rabat al grito de "¡No a la pedofilia!".
El indulto a Galván, condenado a 30 años pero que no ha cumplido ni dos —la sentencia se dictó en septiembre de 2011— ha escandalizado a la sociedad civil marroquí. Hasta ONG moderadas como la Organización Marroquí de Derechos Humanos mostraron su indignación.
"Media hora antes de que llegásemos, [los antidisturbios] ya habían tomado posición en la avenida Mohamed V" de Rabat, prosigue Abdelmoumni. "Actuaban con violencia desproporcionada, incluso para los usos marroquíes", concluye. Esta conducta policial disuadió a muchos marroquíes de acudir a la convocatoria. A los militantes que se apuntan a toda protesta se habían añadido esta vez familias, incluso con niños, soliviantadas por el perdón.
El Gabinete Real hizo público un comunicado, a través de la agencia MAP, de carácter excepcional, ya que es inusual que el rey dé explicaciones sobre sus decisiones, y en él advierte de que ha abierto una investigación "sobre esta lamentable liberación e identificar al o los responsables de esta negligencia para aplicar las sanciones necesarias".
"Su Majestad el rey Mohamed VI nunca fue informado, de ningún modo y en ningún momento, de la gravedad de los crímenes abyectos por los que el interesado había sido condenado", y por ello "es evidente que nunca habría aceptado que Daniel Galván pueda dejar de cumplir su pena dada la atrocidad de los crímenes monstruosos por los que fue considerado culpable", dice el comunicado.
Daniel Galván fue condenado en 2011 a 30 años de cárcel por haber abusado de once niños menores de edad (entre 2 y 14 años), pena que fue confirmada en apelación y en casación, pero el pasado martes salió en libertad sin cargos tras el indulto colectivo de 48 presos españoles, que el Palacio Real marroquí presentó como una respuesta a una petición en este sentido del rey Juan Carlos I.
Galván abandonó la prisión el mismo martes 30/07, el miércoles 31/07 consiguió un documento consular español para salir del país (pues su pasaporte estaba caducado) y se cree que ese mismo día abandonó Marruecos voluntariamente, aunque el ministro de Justicia Mustafá Ramid aseguró ese mismo día que había sido expulsado y prohibida su vuelta al país.