"Yo veo escrito, allá abajo -dijo el obispo de Roma en la Plaza de San Pedro, señalando una de las pancartas que había en la Plaza San Pedro- “buen viaje”. ¡Gracias, gracias!".
"Como bien saben -dijo, retomando el texto escrito y pidiendo oraciones por su próximo viaje-, me dirigiré a Río de Janeiro en Brasil, en ocasión de la 28a Jornada Mundial de la Juventud. Encomendemos a la inteercesión de la Beata Virgen María, tan amada y venerada en ese país, esta nueva grande etapa del peregrinaje juvenil por el mundo".
El papa Bergoglio rezó la oración mariana a las 12:00 del caluroso mediodía del verano romano, y según indicó la Radio Vaticana, el Papa reflexionó sobre dos aspectos inseparables de la vida cristiana: la escucha de la palabra del Señor, y el servicio al prójimo.
"Una de las citas añadidas al calendario del viaje brasileño de Papa Francisco, que no estaba previsto inicialmente en el programa que había preparado Benedicto XVI, es la jornada dedicada al peregrinaje a Aparecida.
Allí, en el Santuario mariano de Nossa Senhora da Conceição, el más visitado de Brasil, el primer Papa latinoamericano de la Iglesia encomendará la JMJ y todo su pontificado a la protección de María. Justamente en el mismo lugar, en 2007, se llevó a cabo la última asamblea general del CELAM, es decir del episcopado latinoamericano, y el entonces cardenal Bergoglio dirigió el trabajo para la redacción del documento final.
Un documento fundamental para la misión en ese que fue definido como “el Continente de la esperanza”, pero que, especialmente después de la elección de Francisco, tiene un valor que va mucho más allá de sus fronteras, porque refleja su mirada sobre la evangelización.
Al hablar sobre Aparecida y sobre la redacción del documento final en una entervista con 30Giorni (de noviembre de 2007), Bergoglio definió aquella reunión como «un momento de gracia para la Iglesia latinomaericana». El documento, explicó en esa ocasión, fue el fruto de «un trabajo que se movió desde abajo hacia arriba, y no al contrario». Según el futuro Papa, este era uno de los «pilares» de Aparecida.
«Es, tal vez, la primera vez que nuestra Conferencia general no parte de un texto base preconfeccionado, sino de un dálogo abierto, que ya había comenzado entre el CELAM y las Conferencias episcopales». Bergoglio, en aquella ocasión subrayó la gran libertad que Benedicto XVI había dado a los obispos, y la disposición, frente a la enorme cantidad de material, a «recibir todo lo que venía desde abajo, del pueblo de Dios, y a llevar a cabo no una síntesis, sino una armonía». Armonía hecha por el Espíritu Santo, que solo «puede suscitar la diversidad, la pluralidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo hacer unidad. Porque, cuando nosotros somos los que quieren hacer la diversidad, hacemos los cismas; y, cuando somos nosotros los que quieren hacer la unidad, hacemos la uniformidad, la homologación. En Aparecida colaboramos en este trabajo del Espíritu Santo». El segundo «pilar» de Aparecida, también explicó el entonces arzobispo de Buenos Aires, era que, por primera vez la Conferencia del episcopado latinoamericano se reunió en un santuario mariano.
«Y el lugar, de por sí, expresa todo el significado. Cada mañana recitamos laudes, celebramos misa junto a los peregrinos, a los fieles. El sábado o el domingo había dos mil, cinco mil. Celebrar la eucaristía junto al pueblo es diferente que celebrarla solo entre notostros los obispos. Esto nos dio el vivo sentimiento de pertenencia a nuestra gente, de la Iglesia que camina como pueblo de Dios, de nosotros obispos como sus servidores. Y luego, los trabajos de la Conferencia se desarrollaron en un ambiente situado bajo el santuario. Y desde allí se seguian escuchando las oraciones, los cantos de los fieles...».
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«En el documento final -añadió Bergoglio- hay un punto sobre la piedad popular. Son páginas muy hermosas. Y yo creo, es más, estoy seguro de que fueron inspiradas justamente por ella. Después de las que contienen los “Evangelii nuntiandi”, son las páginas más hermosas que se hayan escrito sobre la piedad popular en un documento de la Iglesia. Es más, osaría decir que el de Aparecida es el “Evangelii nuntiandi” de América Latina». El futuro Papa, en la entrevista con “30 Giorni”, también habló sobre el tercer «pilar»: la misión. «El documento de Aparecida no se agota en sí mismo, no cierra, no es el último paso, porque la apertura final es sobre la misión. El anuncio y el testimonio de los discípulos. Para permanecer fieles hay que salir. Siendo fieles se sale. Esto es lo que dice en el fondo Aparecida. Que es el corazón de la misión».
Bergoglio explicó también en la entrevista que ser fieles «implica una salida. Se permanece en el Señor justamente si se sale de sí mismo. Paradójicamente, justamente porque se permanece se es fiel, se cambia… La fidelidad siempre es un cambio, un florecimiento, un crecimiento. El señor lleva a cabo un cambio en los que le son fieles. Es la doctrina católica». Al final, Bergoglio, después de haber aludido al tema fundamental de la misericordia, invitó a «ver a nuestra gente no como debería ser, sino cómo es para ver qué es necesario. Sin previsiones o recetas, sino con apertura generosa. Dios habló para las heridas y para las fragilidades. Dejemos que el Señor hable… En un mundo en el que no logramos interesar con las palabras que decimos, solamente Su presencia que nos ama y nos salva puede interesar. El fervor apostólico se renueva porque somos testimonio de Aquel que fue el primero en amarnos».
Los cartoneros de Bergoglio
En tanto, la sede de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), en el barrio porteño de Constitución, fue el lugar de encuentro para que 48 recicladores urbanos de Rosario, Córdoba, el conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires, iniciaran su viaje a Río de Janeiro, ciudad anfitriona del encuentro.
Se trata de 35 jóvenes de entre 18 y 25 años, de distintas cooperativas cartoneras reunidas en el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y en la Federación de Cartoneros, a quienes se sumaron 13 coordinadores mayores.
Juan Grabois, abogado del MTE contó a Télam que "recibimos un correo del Papa invitando a los jóvenes a participar de la Jornada, para lo cual recibieron becas para alojamiento y comida, y nosotros hicimos distintas actividades para cubrir el transporte".
En el predio de la CTEP, en medio de las bolsas de dormir, las valijas y las banderas, se destacaba un cofre que en su interior contenía una cruz: "Es el regalo que le llevamos al Papa", explicó Gabriel Villareal, de la cooperativa cartonera de Villa Fiorito.
El joven de 18 años, que cartonea junto a su familia desde los seis, próximo a subirse al micro que lo llevará a Brasil, detalló que el obsequio "está todo hecho de cartón; lo hacen los compañeros de la cooperativa Tras Cartón", integrada por unos 50 adolescentes de entre 15 y 16 años.
El Papa "va a valorar esta cruz más que si fuera de oro, porque está hecha con materiales reciclados por las manos de jóvenes cartoneros", destacó Sergio Sánchez, presidente de la Federación.
Sánchez participó, como invitado del Papa, a la misa inaugural del pontificado de Francisco, a quien conoció en el año 2008 cuando, el entonces cardenal Jorge Mario Bergoglio, celebraba misas en la Plaza de Constitución bajo el lema "por una sociedad sin esclavos ni excluidos".
Mariana Chávez, de 20 años, también integra la delegación: "Todavía no lo puedo creer, porque yo clasifico basura en un centro de reciclado de Barracas con mi mamá, y ahora puedo ver al Papa y compartir con otras chicas que trabajan el cartón y viven en otro país", compartió con Télam.
Sánchez destacó que el viaje "es más que participar de la Jornada, es cultural, es de aprendizaje. Nos va a dar fuerza para seguir adelante", y destacó que "es un gesto más del Papa para con los humildes, porque no me gusta decir ´pobres´, porque esa palabra se te instala en la cabeza y pensás que no salís más. ´Humilde´ es un término que da dignidad".
El grupo va a tardar "casi dos días en llegar a destino, y vamos a hacer una parada en la ciudad brasileña de Paraná para encontrarnos con compañeros del Movimiento de Trabajadores Sin Tierra", confirmó al dirigente.
Si logran acercarse a Francisco, "le vamos a pedir que siga haciendo las cosas con humildad como las está haciendo, que rece por todos y que siga confiando en nosotros", prometió en voz alta Sánchez.