Aunque se desconoce la identidad de este reo, asi como los cargos que se le imputan, e incluso si continúa encarcelado, Feldman explicó que los denominados 'prisioneros X' tienen 3 características en común: "Son israelíes, trabajaban en instituciones vinculadas con la seguridad y su detención es el resultado del fracaso de esas instituciones que no pudieron impedir los delitos por los cuales esos agentes están detenidos".
Al ser cuestionado sobre los presuntos delitos del segundo 'Prisionero X', Feldman dijo a la emisora de radio 103 FM que se trataban de imputaciones mucho más graves, impresionantes y sorprendentes" que las de Zygier.
"La revelación de que hay otro prisionero secreto es seria y preocupante", escribió en Facebook la líder del partido de izquierda Meretz, Zehava Gal-On. "En una democracia, no puede haber presos secretos", aseguró.
"Como ciudadano israelí, cuando me enteré de la historia quedé sorprendido y el asunto fue completamente silenciado por los abogados [...]. Sea quien sea el que abra este caso hará un gran servicio para el país", agregó el abogado.
Desde que el misterioso caso salió a la luz, el Gobierno de Israel ha mantenido en secreto las razones de su reclusión y posterior suicidio. De hecho, después de que se conociera la noticia del suicidio, los periodistas israelíes fueron convocados a una reunión de emergencia con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, que les pidió no mencionar esta historia tan "bochornosa para cierta agencia del Gobierno".
Hace 2 meses, la Australian Broadcasting Corporation, que en febrero difundió la historia original de 'Prisionero X', afirmó que Zygier ingresó a prisión después que lo acusaran de sabotear una operación de espionaje de alto secreto destinda a llevar a casa los cuerpos de los soldados israelíes desaparecidos en el Líbano.