Afirma el Partido Libertario argentino:
"La intercepción de conversaciones a través de empresas de telefonía y el uso de programas de vigilancia como PRISM por parte del poder ejecutivo, sin orden ni control judicial, demuestra el gran alcance de la vigilancia estatal, pero también el colaboracionismo de muchas grandes empresas ante el poder, probablemente a cambio de privilegios regulatorios que éste pueda otorgarles.
Desde el PL recordamos a la sociedad argentina que estos hechos no nos son ajenos por tratarse de organismos de otros países; los programas de vigilancia en las telecomunicaciones afectan a cualquier persona más allá de su nacionalidad o donde se encuentre físicamente.
Asimismo, en Argentina convivimos con situaciones similares; censura de sitios web sin orden judicial por medio de la CNC, registro nacional de datos biométricos (SIBIOS), nuestros movimientos disponibles mediante la tarjeta SUBE, e incluso la AFIP contando con acceso a consumos personales utilizando tarjetas de crédito.
La realidad que denunciara Snowden es parte de la resistencia pacífica. Resulta vital que todas las agrupaciones y organizaciones de derechos civiles y libertades individuales colaboremos para evitar su captura y reclusión."