“Vi a la chica, a la que no conocía de nada, muy alterada golpeando la puerta. ‘¿Qué te pasa?. Si estás encerrada, abre la puerta”, relató Ramsey a los medios. “Me dijo que no podía porque estaba cerrada”. Ramsey, junto con otros vecinos, trataron de tirar abajo la puerta, al ver que no podían consiguieron abrir el acceso inferior por el que Berry logró escapar.
Tras identificarse, otra vecina le cedió su teléfono para poder llamar a la policía.
“Soy Amanda Berry. Fui secuestrada y llevo desaparecida los últimos 10 años. Estoy aquí y estoy libre, ahora”: la voz entrecortada y llena de angustia de Berry movilizó a las autoridades que a los pocos minutos rodearon la humilde vivienda de 2 pisos en los que, la policía cree que las 3 jóvenes han estado encerradas y atadas todo este tiempo, de acuerdo con las declaraciones del jefe del departamento, Michael McGrath.
Ariel Castro, un ciudadano puertorriqueño aparentemente normal, es uno de los sospechosos junto a sus hermanos Pedro y Oneil de secuestrar a 3 chicas hace una década en una casa de Seymour Avenue, en Cleveland.
Berry, que a lo largo de estos 10 años había participado de barbacoas en la vivienda de Castro aseguró que jamás pudo imaginar que tres jóvenes pudieran estar encerradas en la vivienda.
Era imposible sospechar que Castro, conductor de autobús escolar de 52 años y amante del merengue, la música tropical y las guitarras, pudiera tener algo que ver con la desaparición de Amanda Berry, Michelle Knight y Gina DeJesus hace 10 años, pero parece que todo indica que es el principal autor.
En su perfil de Facebook escribió un último mensaje: "Los milagros realmente ocurren, Dios es bueno :-)", ahora objeto de insultos por parte de centenares de estadounidenses indignados por esta terrible historia.
Ariel Castro consta como el propietario de la casa y fue detenido junto a sus hermanos en un Mc'Donalds cercano al que habían huido después de que los gritos de una de las chicas alertaran a un vecino.
Ningún vecino había notado nada raro en la casa, y eso que una de las mujeres, Amanda Berry, había tenido una niña durante el cautiverio, a causa de la violación de uno de los secuestradores.
Según la policía de Cleveland, Ariel y sus hermanos mantenían encadenadas a las tres muchachas en la casa donde permanecieron encerradas 10 años.
Ariel Castro tenía un hijo, también llamado Ariel, que en 2004 escribió un artículo para el diario Cleveland Plain sobre la desaparición de Gina DeJesus. "Esto es incomprensible", afirmó tras conocer la liberación de las chicas.
El tío de los sospechosos, Caesar Castro, propietario de una tienda de comestibles situada en la misma calle, ha asegurado que Ariel Castro que los miembros de su familia y de la familia de DeJesus habían "crecido juntos".
"Todo el mundo está impresionado", ha declarado el tío de los detenidos. Ariel Castro, ha añadido, era un "buen chico" y un músico que tocaba el bajo.
Amanda Berry tenía 16 años cuando el 16 de abril de 2003, justo un día antes de su 17 cumpleaños, avisó a su hermana de que iba a ir a comer algo después de trabajar. Fue la última noticia que su familia tuvo de ella.
1 año después, Gina DeJesus, de 14 años, desapareció cuando regresaba de la escuela.
Para entonces, la familia de Michelle Knight, que ahora tiene 32 años, ya llevaba 2 años sin saber nada de ella.
A lo largo de estos 10 años, la ausencia de pistas o de señales de vida de las jóvenes, hizo temer lo peor a sus familiares y amigos, hasta que una llamada desesperada a los servicios de emergencia de la policía este lunes por la tarde, les devolvió la ilusión.
“Ahora debemos encontrar las respuestas a este secuestro. La investigación está abierta”, ha indicado el alcalde de Cleveland, Frank Jackson.
La policía y el FBI están investigando la residencia de la que fueron rescatadas las jóvenes para buscar pruebas y desentrañar cómo pudieron vivir allí y pasar inadvertidas en el vecindario, durante todo este tiempo.
Jackson ha asegurado que la policía visitó la vivienda de Castro en 2000 y en 2004, aunque, al parecer, nunca en relación con la desaparición de las jóvenes. “Berry es la verdadera heroína de esta historia, sin su determinación no podríamos haber rescatado a las tres chicas”, ha reconocido el portavoz de la policía.