"Sólo soy un simple peregrino que afronta la etapa final", dijo en su discurso ante los fieles que se congregaron en Castelgandolfo.
"Ya sabéis que este es un saludo distinto a los anteriores, ya no soy Pontífice, lo soy hasta las 20.00 horas pero ya no más -dijo-. Soy simplemente un peregrino que inicia la última etapa de su peregrinaje en esta tierra".
Finalmente, el Papa ha bendecido "de corazón" a los presentes, les ha vuelto a dar las gracias y ha deseado buenas noches a todos los presentes, que no han dejado de aplaudirle desde que ha aparecido en el balcón.
En las primeras horas del día, el Santo Pontífice saludó en la sala Clementina a los purpurados presentes en Roma, entre quienes se encuentra el cardenal argentino Jorge Bergoglio, quien viajó especialmente para despedir al Papa antes de participar del cónclave.
Allí, Ratzinger ofreció al futuro Papa su "incondicional obediencia" al despedirse este jueves en el Vaticano de los cardenales en su último día como pontífice. "Desde hoy prometo al futuro Papa mi incondicional reverencia y obediencia", dijo Benedicto XVI.
"Que el Colegio de Cardenales sea como una orquesta", instó el Papa a los purpurados tras recalcar que "la diversidad" debe conducir a la "armonía", en referencia a la elección de su sucesor.
A las 16.55 (12.55 de Argentina), Benedicto XVI abandonó su departamento en el Palacio Apostólico para dirigirse al helipuerto del Vaticano, desde donde se trasladó en helicóptero a la residencia de Castel Gandolfo, donde aterrizó media hora despues.
El pontífice fue despedido en un clima de fuerte emoción en el Patio de San Dámaso por un piquete de la Guardia Suiza y sus colaboradores de la Secretaria de Estado. Allí, fue en un automóvil, acompañado de su secretario, Georg Ganswein, hasta el helipuerto, construido en un lateral de los Jardines Vaticanos.
"Gracias por su amor y su apoyo. Espero que siempre experimenten la alegría que trae poner a Cristo en el centro de sus vidas", escribió en ese momento en Twitter, en su última intervención en esa red social, a las 17 en punto, como se había anunciado. En sólo quince minutos, el mensaje fue retwitteado casi 10.000 veces.
El último acto se producirá a las 20, cuando se cierren las puertas del Palacio Apostólico de Castel Gandolfo. La Sede Apostólica será gobernada, a partir de ese momento y durante el tiempo que esté vacante, por el Colegio de Cardenales.