ver más

El escándalo de la carne de caballo toca a Rusia

Los servicios veterinarios rusos han descubierto carne equina en salchichas importadas desde Austria. Detallan que los documentos presentados en la aduana estaban bien formalizados y mencionaban solo la carne porcina. Sin embargo, un reciente ha revelado la presencia de ADN de caballo en el producto. En Europa el escándalo se propaga por todos los países.

 

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Las autoridades rusas detectaron carne de caballo en una partida de salchichas en la región de Moscú, anunció hoy Serguéi Dankvert, director del Servicio Veterinario de Rusia.
 
Dankvert explicó a la agencia Interfax que rastros de ADN de carne equina fueron detectados en las salchichas por especialistas del Instituto Estatal de Control Científico de Rusia.
 
"Su aspecto no despertaba sospechas y los papeles estaban en regla, pero como el producto provenía de Europa se procedió a su análisis", dijo.
 
Según datos preliminares, las salchichas proceden de Austria, aunque las autoridades sanitarias rusas aún no han podido averiguar de qué compañía en concreto para retirar toda la producción del mercado.
 
Las autoridades veterinarias rusas consideran que el origen del actual escándalo con la venta de carne de caballo es la ausencia de un mecanismo de control de la materia prima utilizada para elaborar productos cárnicos.
 
En Moscú existen varios restaurantes uzbekos y kazajos que ofrecen platos y embutidos elaborados con carne de caballo, muy popular en algunos países de Asia Central.
 
Escándalo en Europa
 
Nuevos países y empresas europeas se sumaron en los últimos días al escándalo desatado en la región por el fraude en varios productos cárnicos con la venta de comida equina etiquetada como vacuna.
 
Autoridades húngaras retiraron esta jornada de las estanterías paquetes de lasañas, fabricados por la empresa Tavola, de Luxemburgo, con carne de caballo.
 
Mientras, la corporación multinacional sueca Ikea suspendió la venta de sus albóndigas en las franquicias en Tailandia y Singapur hasta que pruebas de ADN descarten la presencia de productos mal etiquetados.
 
La cadena de tiendas de muebles retiró ayer de sus sedes en 13 países europeos esos alimentos, conocidos como kottbullar y comercializados en la República Checa, tras el hallazgo de carne equina.
 
En un comunicado, la firma Panzani, propiedad del grupo español Ebro, pidió suspender la venta de latas de ravioli en Francia y rembolsar a los consumidores.
 
A su vez, la compañía suiza Nestlé retiró de los mercados los canelones de la marca La Cocinera, que se suman a otros productos cárnicos suspendidos por la multinacional en Portugal, Francia, Italia y España.
 
La víspera, los ministros de Agricultura de la Unión Europea (UE) se reunieron para analizar el mencionado escándalo que afecta a varios países de la región.
 
El comisario europeo de Sanidad y Consumo, Tonio Borg, reiteró a los miembros del bloque regional que deben aplicar sanciones disuasorias apropiadas contra los responsables del fraude.
 
La UE aprobó la semana pasada la realización en los 27 países de dos mil 250 pruebas de ADN, con un precio de 400 euros cada una.
 
A principios de enero pasado, Irlanda y Reino Unido informaron sobre los primeros casos de paquetes de alimentos con carne de caballo no declarada.
 

Más Leídas

Seguí Leyendo